Los viceministros de finanzas y bancos centrales del G-20 ven un impacto positivo en los mercados por las medidas tomadas por los bancos centrales de Estados Unidos y Europa, pero están preocupados por el deterioro de la economía mundial, dijo el lunes el subsecretario de Hacienda de México, Gerardo Rodríguez.

A mediados de septiembre, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) lanzó un nuevo y agresivo programa de estímulo, que considera la compra de deuda hipotecaria por 40,000 millones de dólares al mes hasta que el panorama de empleo mejore sustancialmente.

Días antes, el Banco Central Europeo (BCE) acordó lanzar un nuevo programa de compras de bonos, potencialmente ilimitado, para rebajar los costos financieros de los países de la zona euro en dificultades y poner un piso a la crisis de la deuda.

El subsecretario de Hacienda de México, Gerardo Rodríguez, dijo a Reuters que no percibe una «guerra de monedas» tras las decisiones de la Fed y el BCE, pero sí preocupación de los viceministros de Finanzas y subgobernadores de banco centrales del G-20 por el deterioro de la economía mundial.

«Hay preocupación del entorno y lo que hay es una convicción que la política monetaria por sí sola no es suficiente», dijo Rodríguez en el marco de una reunión en la Ciudad de México del G-20.

«Eso es bueno (las medidas) porque ha apoyado a la estabilidad de los mercados, tanto las decisiones del BCE y las decisiones de la Fed, pero necesitamos mas acciones del Gobierno», destacó.

La Fed también anunció recientemente que espera mantener su tasa clave de fondos federales cerca de cero por lo menos hasta mediados del 2015, y que mantendrá tal postura política por un «tiempo considerable después de que la recuperación económica se fortalezca».

FMI revelará datos negros

El Fondo Monetario Internacional se prepara para recortar sus pronósticos para el crecimiento global el próximo mes, cuando actualice sus proyecciones para la economía mundial, dijo la jefa del organismo.

«Continuamos proyectando una recuperación gradual, pero el crecimiento global probablemente sea algo más débil de lo que habíamos anticipado incluso en julio, y nuestras proyecciones han tendido a la baja en los últimos 12 meses», dijo Christine Lagarde, directora gerente del FMI, en un discurso previo a las reuniones del organismo y el Banco Mundial en Tokio entre el 12 y 14 de octubre.

El mayor factor que pesa sobre la economía mundial es la incertidumbre de los inversores sobre si las autoridades en las economías avanzadas cumplirán sus promesas, agregó Lagarde.

En julio, el FMI recortó su proyección de crecimiento mundial para el 2013 a un 3.9%, pero dejó sus estimaciones para este año sin cambios en un 3.5 por ciento.

Fuente: El Economista