El secretario de Economía Bruno Ferrari, confió que en un plazo de 60 días y antes de que termine la presente administración se diriman las diferencias que se tienen con Estados Unidos en el conflicto del tomate, al tiempo que aseguró que las exportaciones para este año, que ascenderán a poco más de 2 mil millones de dólares, estarán garantizadas.
Entrevistado al término de la presentación del Impacto de la Política Industrial impulsada por el Gobierno Federal: 2006-2012, el funcionario federal preció que su administración al frente de la dependencia «tiene alrededor para que el Departamento de Comercio de Estados Unidos tome una determinación, después de eso lo que pasaría probablemente es que se bajara el arancel a cero con lo que tendría sus consecuencias de subir entre tres o cinco veces el precio del tomate en Estados Unidos y después de eso, muy probablemente por todo esto, son cuestiones que se van visualizando presentaría un caso de antidumping contra México que se daría entre dos y tres años esos, esos son los tiempos», aclaró.
Sin embargo, adelantó que si estas negociaciones no llegarán a prosperar, la nueva administración federal tendría que continuarlas, «el problema y es lo que estamos tratando de resolver, nos estamos anticipando, sería la incertidumbre de que es lo que va a pasar, pero eso no justifica que por cuestiones policías, estemos teniendo esas presiones, hay que negociar, como establece el convenio, y no se justifica que en nuestro país haya aumentos de precios en el tomate, cuando lo que podemos hacer es correr el riesgo de inundarnos de tomates porque hay una gran producción.
Luego de que Washington anunciara de manera unilateral la decisión de manera anticipada de ponerle fin al convenio que era rechazado por productores de Florida, México estima renegociar un acuerdo comercial de tomate con su principal socio comercial, considerando que este producto mexicano es el de mayor exportación hacia Estados Unidos sin pago de aranceles como lo establece el TLC.
Añadió que independientemente al conflicto los productores mexicanos de tomate ya analizan la posibilidad de diversificar sus exportaciones hacia el mercado asiático.
Por otra parte, Bruno Ferrari criticó a aquellos sectores productivos que piden mayor protección por parte del gobierno federal y los conminó a que se modernicen de cara a un mercado de mayor productividad y competencia, ya que «los sectores que piden apoyos del gobierno son los que son menos crecen.
«Está muy claro que los sectores que más se protegen son los sectores que menos crecen, pero desde luego que nos preocupa la industria de todo el país, nos preocupan todos los sectores, tenemos que estar cerca de ellos, no podemos concebir algún sector con el que no se hayamos trabajado o que no nos hayamos acercado a ellos», expresó.
Es importante, advirtió, que esos sectores productivos o industriales que recibe ayuda por parte del gobierno federal es precisamente es ver que sectores tienes que ayudar, vincularlos a la academia o que se pongan a trabajar en conjunto para que sigan adelante «en un mundo en el que compites, porque en todas las competencias unos ganan y otros pierde», concluyó.

