La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) de la Ciudad de México señaló que las instalaciones del Metro no son ajenas a la actividad comercial, por lo que pueden ser un detonador de esta actividad y beneficiar a muchas familias, siempre y cuando se realice de manera legal y ordenada.
En un comunicado, detalló que la inauguración de la Línea Dorada es un pretexto ideal para iniciar una renovación de todas las instalaciones del Metro, así como retomar la cultura del respeto y convivencia entre usuarios y personal de servicio, bajo el resguardo de la seguridad.

Explicó que existen al menos 16 mil puestos ambulantes en las estaciones de este medio de transporte, además de unos 150 “vagoneros” por línea, de los cuales 70 por ciento oferta productos que son de marcas desconocidas, generalmente productos chinos o de dudosa legalidad y el 30 por ciento restante son de marcas conocidas, pero a un precio mucho menor que el comercial, por lo que su procedencia es dudosa.

Agregó que la oferta de productos en el ambulantaje se hace sin control y con total impunidad, apropiándose de los espacios comunes y entorpeciendo el libre tránsito, que pone en riesgo a los más de cuatro millones de usuarios que se movilizan a diario por el Metro.

Señaló que en cada acceso a sus instalaciones existe un mínimo de cinco puestos de comercio informal de diferentes tamaños que bloquean parcialmente el acceso libre de usuarios y en el 80 por ciento de las instalaciones hay presencia de comercio informal.

Dijo que además de los puestos informales fijos, otro inconveniente para los usuarios son los llamados “vagoneros” que sin recato alguno recorren los vagones en horarios de alta afluencia, incomodando y aturdiendo con sus gritos y excesivo sonido de discos piratas que ofertan a los usuarios.

Mencionó que las líneas uno, dos y tres son las de mayor presencia de vagoneros con 150 por línea; seguidos por la seis, siete, ocho y B con 90 o 100 por línea; mientras que la cuatro, cinco, nueve y A registran unos 80 vagoneros por línea.