La deuda pública que el gobierno de Marcelo Ebrard heredará al nuevo jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, es totalmente manejable, aseguró el secretario de finanzas Armando López.

«En esta administración se ha incrementado, en términos reales, alrededor de un seis por ciento y eso permitirá a la próxima administración tener márgenes para poder afrontar el servicio de la deuda sin ningún problema», afirmó el titular de la Secretaría de Finanzas del Gobierno capitalino.

Al comparecer ante diputados de las comisiones de Hacienda y Presupuesto de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), el funcionario explicó que la deuda asciende a 54 mil millones de pesos.

«En términos nacionales, ocupamos el nivel de deuda per cápita, estamos alrededor del número 14, no somos el primer lugar», dijo.

El secretario de Finanzas aseguró que el servicio de la deuda representa menos del dos por ciento del total del presupuesto de la Ciudad de México; además de ser una de las más auditadas.

«Como la Auditoría Superior de la Federación, la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa, la Auditoría Superior de la Federación, el órgano de control interno de la Secretaría de Finanzas, despachos privados como Price Waterhouse Cooper, y al mismo tiempo es revisada por las calificadoras internacionales Fitch Ratings, Mudis y Standar and Poors».

El secretario informó que la deuda se ha usado para diversos proyectos de obra pública como el Metro, la construcción de pozos y plantas potabilizadoras y la construcción de infraestructura hospitalaria.