Si usted no conoce la pobreza de las ciudades de la frontera mexicana y quiere una probadita de la cruda realidad y adversidades que viven muchos de sus habitantes, que deambulan en el desempleo, pobreza, miseria, inseguridad, violencia, secuestros, narcotráfico, criminalidad y explotación laboral, vea en la comodidad de su casa, en su zona de confort, la película mexicana de Héctor Suarez, Contracorriente (2006). No es un documental. Vale la pena, conozca el México fronterizo de hoy.

Si bien Nuevo Laredo atesora una historia de verdadero patriotismo, pueblo forjado por hombres y mujeres comprometidos con su patria, hoy se encuentra a un paso de convertirse en una ciudad fantasma.

Nuevo Laredo surgió como consecuencia del Tratado de Guadalupe-Hidalgo celebrado entre México y los Estados Unidos en febrero de 1848, dando fin a la guerra entre las dos naciones. Como se sabe el nombre de Laredo, proviene de glaretum y significa «arenal, lugar lleno de cascajo».

Originalmente se denominó Villa de Nuevo Laredo, posteriormente, en 1891, el Congreso del Estado elevó la Villa a rango de ciudad, denominándose Ciudad Laredo de Tamaulipas; sin embargo después de la Revolución Mexicana, la costumbre se impuso y a partir de entonces se utiliza el nombre de Nuevo Laredo, conocido internacionalmente.

Del pueblo exitoso y pujante con la aduana de mayor tránsito en América Latina, hoy quedan solamente vestigios: miles y miles de casas y viviendas abandonadas por doquier; negocios quebrados o cerrados e igual número de deudores de créditos vencidos e incobrables. Como dijo recientemente el Rey de España: dan ganas de llorar. Es muy grave lo que pasa en esta ciudad, aunque usted no lo crea.

La gente abandona sus casas y sale en busca de nuevos horizontes. Salen en busca de empleos, bienestar y seguridad. No le ven futuro al pueblo. Los adinerados viven del lado norteamericano y no piensan regresar. Los pobres se van desilusionados a vivir con familiares establecidos principalmente en el centro de la República. Entre las entidades que captan mayor número de personas se encuentran San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Estado de México.

La gente que persiste arraigada por que no tiene otro lugar a donde irse a vivir, tiene la esperanza del resurgimiento de Nuevo Laredo, que se cifra en los cambios de gobiernos Federal, Estatal y Municipal.

Por una parte tienen la certeza de que el gobierno del Presidente Electo Enrique Peña Nieto en el corto plazo logrará la transformación de México con un cambio radical que redundará en un ambiente de nuevos empleos, seguridad, concordia y progreso.

A partir del ambiente de animadversión generado en la pasada elección presidencial en la que ganó el PAN, existe también la expectativa de que el nuevo gobierno del Presidente Peña Nieto invitará al gobernador de Tamaulipas Egidio Torre Cantú a desempeñar un cargo importante en el gabinete presidencial, lo cual implicaría la renovación del gobierno estatal.

Para la renovación del gobierno estatal se mencionan dos cartas de buena talla: Homero de la Garza Tamez, Secretario de SEDESOL del gobierno del estado y Marco Antonio Bernal Gutiérrez, Diputado Federal. Los dos son buenos prospectos para impulsar el sano crecimiento y desarrollo de la entidad; ambos cuentan con el perfil de experiencia y eficacia que se ha propuesto el gobierno de Peña Nieto; empero los analistas consideran que el perfil de Bernal Gutiérrez es el más indicado para desempeñar el cargo.

En lo que se refiere a la renovación del gobierno municipal, a pesar de que en julio próximo se realizará la elección de alcalde, desde ahora surgen nombres, nombres y más nombres: Arturo Cortés Villada, Benjamín García Marín, Carlos Cantú Rosas Villarreal, Enrique Reséndez Covarrubias, Everardo Quiroz, Fernando Castillo Villarreal, Glafiro Salinas, José Arámbula, José Manuel Abdala de la Fuente. José Manuel Suárez López, Oscar Montiel Saeb, Ramiro Ramos, Ramón Garza y Rosa María Alvarado Monroy. Todos los mencionados se sienten con méritos y ganas de conducir a Nuevo Laredo a mejores estadios de bienestar y progreso.

De acuerdo con los analistas el factor decisivo que valoran los partidos políticos son las simpatías y aceptación de la gente, que se traduzcan en votos contantes y sonantes. Al respecto las encuestas recientes que miden la intención del voto favorecen con mucho al experimentado político Arturo Cortés Villada, ex presidente municipal que cuenta con la simpatía de la población.

Monterrey, Nuevo León, 4 de noviembre de 2012.

Alejandro Córdova Gutiérrez

Analista para América del Norte

cordovagutierrezalejandro@gmail.com