La llegada de los migrantes significa un despertar de las comunidades y municipios de esta región. Esas comunidades que durante casi 11 meses permanecen semi dormidas, subsistiendo la más de las veces de las remesas que los familiares envían desde los Estados Unidos, cobran de repente vida y color, sus calles se ven llenas de camionetas del año, las tiendas de abarrotes incrementan sus ventas, los niños muestran llenos de orgullo los tenis, los juguetes y la ropa nueva que el papá, el hermano o el primo les han traído del norte, se incrementan de manera considerable los matrimonios, primeras comuniones y festejos religiosos del fuero familiar merced a los dólares que significa la llegada de los ausentes, los paisanos y los norteños.

En el último bimestre del año el Consejo Coordinador Empresarial de la Ciénega de Chapala espera un incremento en la derrama económica en los rubros de construcción y prestación de servicios de al menos el diez por ciento debido al arribo tanto de migrantes como de remesas.

“Es muy importante la llegada de los migrantes porque se nos incrementan las ventas en el área de construcción y comercio, es muy importante porque traen remesas y con esto se nos incrementa el dinero que tiene cada familia para gastar”, señaló Francisco Sánchez Amezcua, presidente del Consejo Coordinador empresarial de la Ciénega, en la que se engloban organismos del sector de la transformación, cámaras de comercio, industrias de alimento y prestadores de servicios turísticos entre otros.

En ese sentido y a casi 15 días de que se dé el arribo masivo de migrantes con motivo de las festividades de fin de año, Sánchez Amezcua llamó a este sector poblacional a no creer del todo la situación de inseguridad que por algunos medios se ha adjudicado a esta región: “Estamos en una región tranquila, pueden venir a turistear a gastar su dinero”.

Destacó que salvo el 2009, en que disminuyó el flujo de migrantes a esta región, de manera tradicional el incremento en la derrama económica es del 10 al 15 por ciento respecto al resto del año; señaló que en los próximos días se llevará a cabo una reunión con diversos sectores para establecer mecanismos que permitan una mejora en las condiciones de llegada de los paisanos ausentes, tales como apoyo por parte de las autoridades viales de esta región; del mismo modo se establecerá un grupo de apoyo para asesorar y asistir a los migrantes en la realización de trámites como actas de nacimiento, licencias para construcción, este grupo de asesorías de manera tentativa trabajará en coordinación con los ayuntamientos y las dependencias estatales de cada uno de los 14 municipios en que opera este consejo coordinador.

Ricardo Domínguez, investigador en temas de migración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien participa en el proyecto de “Migración en el occidente Mexicano desde una perspectiva global”, señaló que un dato revelador en el tema de la migración es que a partir de los años ’90 que México empieza a suscribir tratados de libre comercio el desempleo ha marcado una tendencia al incremento, fenómeno que se ha notado especialmente en Michoacán: “A partir de la década de los ’90 hay un repunte del fenómeno migratorio y se han conjuntado un par de cosas: primero un momento de desempleo y después la migración y al mismo tiempo Estados Unidos ha estado poniendo en marcha políticas antimigratorias, entonces se han conjuntado estos fenómenos que ha hecho de la frontera norte de México un embudo donde los Estados Unidos están seleccionando lo mejor de la mano de obra a partir de estas políticas de libre mercado”.

Particularmente en el caso de Michoacán, dijo el investigador, se ha notado que si bien es cierto que esta entidad ha sido de manera tradicional e histórica una zona de expulsión de mano de obra, este fenómeno se ha incrementado ya de manera permanente a partir de los años ’90.

De acuerdo a los últimos estudios que se realizan en materia de migración, pareciera que por la crisis económica que atraviesa Estados Unidos desde hace algunos años la migración se está deteniendo, tendencia que pudiera mantenerse por algunos años: “pero ya otros estudios están demostrando que esto es muy temporal y que la migración va a seguir en aumento una vez que Estados Unidos logre recuperar sus niveles de crecimiento económico”.

Quizá como medida de respuesta a la crisis económica de los Estados Unidos y previendo el retorno masivo de migrantes, a través de los tres órdenes de gobierno se han puesto en operación programas para entregar recursos a los repatriados para el establecimiento de tiendas de abarrotes o pequeños negocios, para que aquellos que regresan puedan incorporarse rápidamente a los sectores productivos. Sin embargo, estos programas que rara vez son dados a conocer por las direcciones de atención al migrante, en los municipios de esta comarca son poco aprovechados por los repatriados, quienes desde el momento en que llegan a sus municipios están pensando la forma de regresar.

Aunque no puede precisarse una cifra precisa sobre el número de migrantes cienegueños en Estados Unidos, en cada municipio se ha procurado contar con un listado de migrantes para su localización en caso de emergencia.

Finalmente, durante los próximos 45 días pueblos como San Miguel, La Joya y Jaripo en Villamar, Las Ánimas, Los Laureles y La Breña en Jiquilpan y cientos de localidades en la Ciénega tendrán vida, se construirán cuartos, se repararán cocinas, se arreglarán calles, se comprarán camas, estufas refrigeradores, lavadoras y después, allá en enero y febrero, estas comunidades se dormirán nuevamente hasta que el frío del próximo invierno anuncie una nueva visita de los norteños.

Cambio de Michoacán