Tras la legalización de la mariguana en dos estados de la Unión Americana, todavía prevalece la oposición a despenalizarla en México, pero con opiniones significativamente más divididas que antes. En cambio, se mantiene el amplio consenso con la prohibición de otras drogas ilegales como la cocaína y las sintéticas, tal y como se observa de los resultados de la última encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

En efecto, en el caso de la mariguana, los puntos de vista ahora están más
encontrados cuando hace poco predominaba claramente la postura en favor de su prohibición. En estos momentos, 52% de la población con teléfono en su vivienda está en desacuerdo con permitir legalmente su portación y consumo, 15 puntos menos que en agosto del año pasado, en tanto que ya 46% está de acuerdo o en parte.

Vistas las drogas ilegales en su conjunto, todavía predomina el desacuerdo con la posibilidad de su portación y consumo lícito. Sin embargo, esta desaprobación ha retrocedido: 62% está en contra, diez puntos menos que hace un año y 19 puntos menos que en 2000. En contraste, 34% se manifiesta a favor de legalizarlas, el registro más alto que se tiene desde 2009.

Quienes se oponen a la legalización argumentan principalmente el temor de que aumente el consumo de estas sustancias; en tanto, quienes están a favor consideran que se controlaría su venta, disminuiría la violencia y se terminaría la actividad delictiva del narcotráfico.