La prioridad en este momento es fortalecer el Estado de Derecho en México y dar certidumbre jurídica a los ciudadanos, dijo Alberto Gelacio Pérez Dayán, designado por el Senado para tomar el lugar del ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia en la Suprema Corte de
Justicia de la Nación.
“Hoy tenemos frente a nosotros el gran reto de una cultura de los derechos humanos, un control de convencionalidad, ese proceso de adaptación entre los convenios que celebra el Estado mexicano y el orden jurídico interno. Son muchos los retos pero desde luego intensamente trabajaremos para que se alcance esta certeza, tracemos los caminos lo más claramente posibles y desarrollemos todo un sistema que nos permita a todos alcanzar esa confianza en la justicia que tanto necesitamos, esa creo que será mi labor primordial desde el máximo tribunal”, dice Pérez Dayán.
Señala que es una gran responsabilidad servir al país en el máximo tribunal de la república, pero confía en que la experiencia y el trabajo de 25 años en el Poder Judicial de la Federación, le permitirán salir airoso del compromiso.
“Desde luego que tenemos grandes retos y desafíos; el Poder Judicial ha tratado de estar siempre a la vanguardia en éste tipo de responsabilidades. Finalmente a través del juicio de amparo se deciden la inmensa mayoría de las causas que transitan por los tribunales de nuestro país; es a la Suprema Corte a quien le corresponde marcar los caminos, en definir y trazar jurisprudencialmente las principales características que tiene nuestro sistema jurídico”, agregó Alberto Gelacio Pérez Dayán.
El nuevo ministro sustenta que es la Corte quien da finalmente los caminos para que la justicia ofrezca los resultados que todos los mexicanos esperan, y en ese sentido los ministros han hecho una gran labor “y todos estamos comprometidos a continuar con ese esfuerzo. Estoy plenamente convencido de que la seguridad jurídica es uno de los grandes factores a los que se compromete el Estado; las inversiones, cualquier otro tipo de apoyo económico desde luego que no va a existir si no se tiene la certeza de que los esquemas jurídicos se cumplan.
Nosotros estamos obligados a respetar la norma, las directrices de la constitución, sólo así podemos aspirar a un orden jurídico justo dando la certeza a todos de que la ley se va a aplicar siempre”.


