El presidente Felipe Calderón describe su experiencia como «seis años muy intensos, muy importantes y para mí y mi familia, en el balance, muy positivos.»

En lo que fue su última entrevista como Presidente de la República el panista insistió que hizo «lo que tenía que hacer» y «con esa tranquilidad de conciencia de deber cumplido puedo salir por la puerta de Los Pinos por la puerta principal o por cualquier de las que tenga (…) con la frente en alto y satisfecho.»

Calderón Hinojosa consideró que «la soledad es más factible que se viva en el ejercicio mismo de la Presidencia, lo que llaman la soledad del poder. Me he hecho a la idea de que tengo que estar bien preparado para lo que viene, que es ese sentimiento muy humano que implica cualquier pérdida de poder…».

El Primer Mandatario, en entrevista con Joaquín López Dóriga, recordó que a lo largo del sexenio, le ha permitido «depurar, de una manera muy natural, las verdaderas lealtades y las verdaderas amistades.»

Respecto a los regalos que recibió durante su cargo, señaló Calderón Hinojosa, que «traté de seguir ciertos parámetros de responsabilidad, de discreción, de no aceptar regalos muy costosos. Pero me doy cuenta que eso es inherente al cargo.»

«CADA PRESIDENTE VIVE SU CIRCUNSTACIA»

La entrevista, realizada en la Calzada de los Presidentes, donde se erige una escultura de cada mandatario a su salida, Calderón Hinojosa puntualizó que a cada uno le «toca vivir una circunstancia» y sentenció que «estos sexenios sí terminaban muy mal. Había verdaderas catástrofes financieras…».

De los ex presidentes, el panista señaló: «A mí quien me merece mucho respeto es don Miguel de la Madrid porque a él le tocó pagar los platos rotos», por las crisis permanentes «no eran tanto culpa de él, lo que le dejaron los sexenios anteriores fue una pésima economía y le tocó llevar al país sin tener recursos…».

Referente al número de empleos que se habrían generado al final de su gobierno, «entre enero y noviembre», estimó que alcanzarían los 940 o 950 mil empleos, «que nunca en México se habían dado». Consideró que la «crisis estaría más tranquila.»

Respecto a lo expresado por Luis Echeverría que las finanzas nacionales se manejan desde Los Pinos, el Presidente Calderón rechazó lo dicho. «Nunca eludí la responsabilidad en ningún área de gobierno.»

DRAMÁTICA LA PÉRDIDA DE COLABORADORES

Tras admitir que durante su administración hubo varios cambios en su gabinete, estimó que «es la facultad más importante del Presidente y tiene que usarse decisivamente.»

De igual manera, calificó de «dramático» que varios integrantes de su gabinete hayan fallecido en el ejercicio del poder, así como la enfermedad de Bruno Ferrari.

El momento más crítico para Calderón Hinojosa fue el incendio del Casino Royale, en Monterrey, Nuevo León, ocurrido el 25 de agosto del año pasado, por «la brutalidad de estos imbéciles de quemar el casino, estos criminales que no tienen nombre, no tienen perdón…».

Reconoció ser un hombre nostálgico «de cierta manera, pero hemos hecho un esfuerzo y nos hemos preparado para este paso que viene. Si fue difícil la entrada, yo pienso que también es muy difícil la salida.»

ME INTERESABA TENER LA AUTORIDAD

Recuerda que hace seis años, ante la crisis poselectoral, no dudo en rendir protesta, pero «sí estaba decidido que no me importaba lo que me pasara, pero yo iba a estar ahí. Nos hablaron que los perredistas habían introducido explosivos, que estaban muy violentos…».

«A mi me interesaba mucho tener la autoridad y el mando sobre la fuerza pública porque sabíamos que venía una jornada muy difícil, desgraciadamente en aquel tiempo había una campaña de exacerbación, de odio…», puntualizó Calderón.