El magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, José Alejandro Luna Ramos, aseguró que la calificación del proceso electoral federal que se realizó en el Tribunal fue sin pausas, ni presiones y dentro de los plazos establecidos en la ley, e incluso contribuyó a la consolidación de la justicia constitucional electoral que permitió garantizar la tranquilidad de los mexicanos.
“Concluimos de manera unánime que no se acreditaron los agravios planeados por los actores, mediante los cuales pretendían la nulidad de la elección. Así resolvimos; sin pausas y sin presiones, y dentro de los plazos establecidos. Consolidamos una justicia constitucional electoral eficiente, que concluyó con la certeza en los resultados y derivó en la tranquilidad de los mexicanos, al entregar, el 31 de agosto pasado, la constancia de presidente electo a Enrique Peña Nieto”, puntualizó el magistrado.
Al rendir su II informe Anual de Labores, ante el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luna Ramos reconoció que la gran encomienda durante el proceso electoral federal, se relacionó con la correcta planeación y el puntual desahogo y que se cumplió con su encargo constitucional.
“En el desenlace del proceso jurisdiccional de la elección presidencial, tras recibir a todas las partes en las audiencias de alegatos solicitadas, y admitir más de 10 mil elementos probatorios, la y los magistrados de la Sala Superior realizamos un estudio exhaustivo, basado en el análisis de todas las constancias, argumentos y pruebas que fueron tomados en cuenta y analizados en su integridad”, agregó el magistrado presidente.
El magistrado calificó como impecable el desempeño de los magistrados Constancio Carrasco Daza, Flavio Galván Rivera y Salvador Olimpo Nava Gomar para elaborar el proyecto de resolución del llamado juicio madre, por el que se impugnó la validez de la elección.
Aseguró que las elecciones representaron un gran desafío, pero se llevaron a buen puerto como calificación jurisdiccional de la elección de Presidente de México.
“Después de una intensa campaña electoral, y tras la jornada del primero de julio, fueron recurridos 296 de los 300 cómputos distritales, a través de 378 juicios de inconformidad, de las cuales 134 fueron sentencias incidentales y se ordenó el nuevo escrutinio y computo publico de mil 125 casillas, tarea con la que contamos con plena disposición de jueces y magistrados del poder judicial, a quienes agradezco nuevamente su ayuda.
Aseguró que durante los 330 días en que transcurrió el proceso electoral, se presentaron 14 mil 464 impugnaciones individuales relacionadas con todas las etapas, desde los actos de preparación hasta los resultados.
“De manera que se estableció un mayor orden en el manejo de cifras utilizadas en la labor jurisdiccionales y se otorgaron nuevas herramientas, de la mano del modelo de resolución diseñado por el personal judicial capacitado, para los 519 juicios de inconformidad que ingresaron”, dijo.
El magistrado se declaró listo para el proceso electoral para los 14 procesos electorales locales que se desarrollarán en 2013, para elegir a un total de 2 mil 181 cargos de elección popular.
“Puedo afirmar con seguridad que hemos cumplido nuestro encargo constitucional, pero también subrayo que estamos conscientes de los retos que nos quedan por enfrentar y la labor que deberemos desplegar. Somos jueces, jueces constitucionales, nuestra tarea fundamental es impartir justicia, justicia constitucional electoral”.
En su discurso de casi una hora concluyó diciendo: “Enfrentar el proceso electoral federal 2011-2012 exigió de enormes esfuerzos físicos y mentales, pero sobre todo de un cabal sentimiento de responsabilidad para con la Patria”.

