alejandroEl inicio de la afiliación al Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para convertirlo en partido político llevará a una fuerte sacudida en los próximos días al PRD, y en la Cámara de Diputados podría incluso llevar a relevo del actual coordinador parlamentario, Silvano Aureoles Conejo, previo al inicio del periodo de sesiones, del 1 de febrero.

Silvano Aureoles, sumamente desgastado, apenas con alfileres, ha logrado evitar la ruptura de su bancada en estos poco más de 4 meses de la Legislatura;y sólo se separaron de ésta Martí Batres, quien ahora es el dirigente nacional de Morena, y su fiel escudero Gerardo Villanueva, quien ahora forma parte de la bancada de Movimiento Ciudadano, donde destacan los más fieles lopezobradoristas que desde hace tiempo ya no tuvieron cabida en el PRD, como el caso más emblemático, el de Ricardo Monreal.

Silvano Aureoles, a quien de origen se le considera como parte del grupo de Foro Nuevo Sol, de Amalia García, es ahora visto entre los perredistas como de la corriente de Los Chuchos. «Es de esos de Nueva Izquierda de clóset», coinciden en ello varios diputados del PRD consultados, quienes hasta han puesto algún sobrenombre al michoacano, haciendo mofa de su nombre de pila.

Desde el primer mes de la Legislatura se evidenció la falta de liderazgo real de Aureoles Conejo. Traía a cuestas la derrota de en las elecciones para gobernador de Michoacán.

A finales de septiembre, el día en que se estaba votando la reforma laboral en el Pleno Cameral, algo más que la mitad de los diputados del PRD tomaron la tribuna de San Lázaro, y su «coordinador» parlamentario sólo atinó a decir que «ese no había sido el acuerdo al que llegaron».

En efecto, cualesquier que hubiera sido el supuesto acuerdo, la mayoría de la bancada perredista no lo cumplió porque evidentemente no veían (no ven) a Silvano Aureoles como un líder, y a diario le regatean su figura de coordinador.

Desde entonces, no ha habido una reunión Plenaria del PRD en que no se haya cuestionado el «liderazgo» de Silvano Aureoles, e incluso se le ha acusado que está subordinado totalmente a los designios del coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

¿Y entonces por qué no se ha dividido aún la bancada perredista? Básicamente por dos razones. La primera y más importante: por dinero. Adicional a la dieta de los diputados y todas las prerrogativas que reciben en lo individual, a cada grupo parlamentario se le entregan alrededor de 150 mil pesos mensuales por cada uno de sus integrantes. Este dinero puede erogarse de manera discrecional.

Es decir, el PRD, por sus 102 diputados, está recibiendo aproximadamente 15 millones de pesos mensuales. Si los diputados se convierten en independientes, en automático se pierde este recurso adicional, que sólo es para los grupos parlamentarios. Y no pueden conformar un nuevo grupo parlamentario, toda vez que la Ley Orgánica establece que ello es posible sólo el primer día de la Legislatura.

La segunda razón que ha evitado la ruptura, hasta hoy, es que el grupo de inconformes con Silvano Aureoles es básicamente el de Izquierda Democrática Nacional, de René Bejarano, y entre ellos prevalece la idea de que no le van a dejar el partido a Los Chuchos, y van a dar la pelea hasta el último por el control de éste.

Así, en la reunión Plenaria diputados del PRD, que tendrá lugar hacia finales de enero, en Cancún, Quintana Roo, podría ser ya inevitable la caída de Silvano Aureoles como coordinador parlamentario, lo que ayudaría al menos a postergar la escisión en el partido del sol azteca, en el que sin duda habrá una desbandada para las elecciones de 2015.