Santiago. Pese a la histeria de la derecha continental, que a nivel periodístico alcanzó increíbles niveles, el presidente cubano Raúl Castro asumió la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
El bloque integracionista concluyó en esta capital su primera cumbre después de su fundación en diciembre del 2011, empañada por la creciente tensión en Chile por la exigencia de La Paz de que se le devuelva un puerto en el Pacífico.
El presidente Evo Morales incluso no asistió la cena de honor de la noche del domingo en La Moneda y se fue a jugar futbol con un grupo mapuche aunque en la Escuela de Carabineros.
Poco antes y varias veces después reclamó por la detención en la frontera norte de tres soldados bolivianos, Morales dijo que ellos perseguía a traficantes de drogas y que sin darse cuenta entraron a Chile, donde la policía militarizada procedió a detener a los militares del país vecino dejando huir a los hampones.
El canciller Alfredo Moreno respondió con poca diplomacia: “Chile no perderá soberanía sobre su territorio, dijo este lunes en respuesta al presidente boliviano, Evo Morales, quien reivindicó la demanda marítima de su país en rueda de prensa en la Cumbre Celac-UE, que se realiza en Santiago.
“No vamos a perder la soberanía de Chile sobre ninguna parte del territorio. Es un punto que hay que tenerlo bastante claro”, dijo Moreno en declaraciones a la televisión estatal.
Morales manifestó el domingo que, “así como Estados Unidos devolvió el Canal a Panamá, Chile debe devolver el mar a Bolivia e Inglaterra las Islas Malvinas a Argentina”.
“No hay ejemplos de países que regalen un pedazo de su territorio, ni que le digan a un ciudadano que hoy es chileno y que mañana va a pasar a ser de la nacionalidad de otro país. Eso no existe”, agregó el canciller, al leer el mensaje firmado con tinta roja.
Moreno sostuvo que las declaraciones del presidente Morales no causaron sorpresa ya que “son palabras que ha usado en general en el último tiempo”.
Moralesdijo también que la demanda marítima ante la Haya es un tema pendiente entre Bolivia y Chile y que ese tema no permite la consolidación de la Celac.
A partir de esta tarde, la Celac estará conducida por un triunvirato entre Cuba, Costa Rica y Chile.
Al iniciar la última sesión plenaria, el anfitrión Sebastián Piñera rindió un homenaje a Luiz Inácio Lula da Silva, a Hugo Chávez y al mexicano Felipe Calderón, como impulsores de este proyecto de unidad hemisférica.
Acto seguido leyó una carta de Chávez abogando por la construcción “de la patria grande”, para que no se perpetué “la derrota derrotas de las patrias chicas”.
Con profusas citas a Simón Bolívar, José Martí, Bernardo O’Higgins, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Jorge Abelardo Ramos y otros intelectuales, pidió la condena al bloqueo a Cuba y la creciente militarización de las Malvinas.
Pidió erradicar el analfabetismo y el hambre, servicios de salud gratuita y una política energética común.
La carta de Chávez dijo que el hecho que Cuba asuma la presidencia de la Celac, es un mensaje directo a los Estados Unidos de que la isla no podrá ser aislada nunca y que ha sido respaldada por América Latina y el Caribe.
El presidente mexicano Enrique Peña Nieto, acto seguido, se pronunció porque la unidad lleve a combatir en un clima de paz y armonía, a la pobreza, la violencia y la seguridad.
Dijo que México participará activamente en la Celac, donde puede haber visiones diferentes pero0 propósitos comunes.
“Hoy el mundo ya no es bipolar sino multipolar” y emergen los bloques de naciones sólidos, fuertes, con mayor solidez y equidad, más incluyentes donde se logre enfrentar la “enorme” desigualdad y que se haga en paz y armonía.

