El activista Javier Sicilia y el politólogo Sergio Aguayo, enviaron una segunda carta dirigida al director de la Escuela de Gobierno Kennedy, David Ellwood y critican la omisión de la institución a su cuestionamiento sobre si el expresidente Felipe Calderón cumple con los códigos de ética necesarios para impartir una cátedra.
Señalan no sólo al Gobierno de Felipe Calderón como responsable de la creciente violencia en México sino a las autoridades de Estados Unidos por permitir la venta y el tráfico de armas y provisiones.
Manifiestan que esperan que la atención que ha despertado la presencia de Felipe Calderón en la Kennedy School como beneficiario de una beca Angelopoulos sirva para avivar el interés sobre lo que pasa en México.
«Ojalá que en la Universidad de Harvard se organicen, durante 2013, coloquios, conferencias y proyectos de investigación sobre la epidemia de violencia que devasta a México y las responsabilidades que Felipe Calderón y la administración de George W. Bush y de Barack Obama tienen en nuestra tragedia», se lee en la carta.
Y agrega «tal vez, en una de esas reuniones el expresidente Felipe Calderón sea capaz de explicar y racionalizar lo que hizo o dejó de hacer para encontrar y asistir a las familias de decenas de miles de mexicanos que han desaparecido. En sus años como presidente, él no pudo cumplir con esta obligación gubernamental y sus deberes como ser humano».
Esta es la segunda carta que ambos activistas dirigen al director de la Universidad de Harvard. En la primera, destacaron que las principales organizaciones de derechos humanos del mundo, Amnistía Internacional, Freedom House, Human Rights Watch, coinciden en que México vive una crisis humanitaria sin precedentes debida, en parte, a decisiones tomadas por Calderón Hinojosa quien, recuerdan, tiene dos denuncias ante la Corte Penal Internacional.
En la segunda carta destacan también: «Ninguna nación que se precie de Estado democrático -y éste no era el de la administración de Felipe Calderón- puede estar en paz si el paradero de más de veinte mil de sus ciudadanos sigue siendo desconocido».

