sreDe acuerdo con los especialistas, en doce años de gobiernos panistas el desdoro y descrédito de México en el exterior llegó al extremo. Veamos:

Hace cuatro años en una reunión en el Senado norteamericano, al discutirse públicamente sobre el presupuesto del programa Iniciativa Mérida que otorga recursos a México para combatir al narcotráfico, uno de los senadores propuso: hay que darles a los mexicanos el apoyo con helicópteros; ¡si les damos dinero, se lo clavan! Qué vergüenza.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto sabe que para recuperar la reputación de México en el exterior, enfrentará como los salmones, una dura cuesta arriba, llena de adversidades y para muestra, un botón del jardín: el gobierno de los Estados Unidos condiciona la entrega de 234 mdd para la Iniciativa Mérida, a que el gobierno federal ponga fin a la impunidad, a resultados concretos y al respeto de las garantías individuales en las acciones contra el narcotráfico, además de que se reforme el Código de Justicia Militar mexicano para que las violaciones graves a los derechos humanos sean investigadas y litigadas por la justicia civil.

Por fortuna el presidente Peña Nieto en sus primeros sesenta días de gobierno ha demostrado que no tiene interés alguno en cubrir o tapar los errores de sus antecesores y que está dispuesto a corregir el rumbo, sin escatimar el costo político. En su reciente gira internacional, Peña Nieto logró los principales objetivos:

Recuperar el liderazgo de México en América Latina.
Recomponer las relaciones de México con Cuba.
Establecer las bases para una alianza estratégica de Pemex y Petrobras.
Transmitir a la comunidad internacional el mensaje de que México se transforma.
Ya veremos.

Mónica Hernández Palacios.

Profesora del Colegio de México

hpmonica1972@gmail.com