La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) prolongó la caída con la que empezó a operar, afectada por el descenso que presentaron las acciones de América Móvil (AMX), pues el mercado optó por vender los títulos de la compañía, tras su reporte trimestral en el que los resultados estuvieron por debajo de las expectativas.
El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) descendió 1.73%, 777.17 puntos, con lo que se colocó en las 44 mil 096.27 unidades. El importe total fue de 20 mil 168.1 millones de pesos con 666.9 millones de acciones operadas. En tanto, las acciones de AMX L cayeron 10.49 por ciento, una de sus mayores bajas en la historia tras un mal reporte trimestral.
Los títulos de la empresa se cotizaron en 14.17 pesos por acción, 1.66 puntos por debajo del nivel previo de 15.83 pesos.
La compañía informó el martes que al cuarto trimestre de 2012 tuvo una caída en ventas de 1.1%, dato desfavorable al crecimiento estimado de 3.6%, mientras que la utilidad de operación más depreciación y amortización (Ebitda) retrocedió 8% contra incrementos esperados, de acuerdo con Monex.
Al reiterar su recomendación de neutral para la emisora, los analistas destacaron los esfuerzos de la compañía por mejorar la capacidad de red, que podrían situar a la empresa en mejor posición competitiva en el futuro.
Sin embargo, los posibles cambios en el marco regulador en México y Colombia para fomentar la competencia podrían afectar la rentabilidad consolidada de América Móvil.
Además, la competencia en Brasil y los objetivos de calidad exigidos por las autoridades reguladoras locales continuarán ejerciendo presión sobre los márgenes en el corto plazo, añadieron.
América Móvil es la emisora de mayor ponderación en el IPC y la de mayor operación este día, con un volumen acumulado de 314.7 millones de títulos por un importe de 4,531.8 millones de pesos.
Los resultados de AMX estuvieron impactados por la depreciación de varias monedas contra el peso mexicano; el crecimiento de TV de paga y Tracfone, negocios de menores márgenes; la migración continua a «smartphones» que conlleva mayores subsidios; y por mayores inversiones que resultaron en más gastos operativos.
En el ámbito económico nacional, el Banco de México mantuvo sin cambio su expectativa de crecimiento económico en 3-4% para 2013; señaló que reducir la tasa de referencia sería compatible con el objetivo de inflación, pero es una decisión que aún no está tomada; y considera que las reformas estructurales ayudarán a la estabilidad macroeconómica del país.

