Un cometa descubierto al azar el pasado 3 de enero podría colisionar con Marte en octubre del próximo año y posiblemente afectar los rovers que se encuentran sobre suelo marciano.
Bautizado como Cometa 2013 A1, la roca espacial se acercará bastante al planeta rojo. Según la Oficina del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la Nasa, pasará a una distancia de 50.000 kilómetros de su superficie.
Según los expertos, la información de la ruta fue recopilada entre octubre del 2012 y el 1 de marzo de este año, por lo que se necesita recopilar más información para saber en mayor detalle su ruta.
«Actualmente Marte está dentro del rango de ruta del cometa, y el riesgo de un impacto no puede ser descartada» señaló la Nasa. Según los cálculos estimados, las posibilidades de impacto son de 1 en 600.
Si el cometa no golpea el planeta, no será visible a simple vista desde la Tierra, pero sí utilizando binoculares o un pequeño telescopio. El núcleo de 2013 A1 está estimado en un largo desde 8 a 48 kilómetros, por lo que si impacta crearía un cráter diez veces más grande que su tamaño.
«Este tipo de eventos pueden dejar un cráter de 500 kilómetros de diámetro y de 2 kilómetros de profundidad» señaló Leonid Elenin, científico que ha estado siguiendo la trayectoria del planeta y es parte del Instituto de Matemáticas Aplicadas Keldysh de Rusia. «Este tipo de evento podría superar el famoso bombardeo de Júpiter por la desintegración del cometa Shoemaker-Levy 9 en julio de 1994, el cual se estima tenía 15 kilómetros de diámetro».

