El debilitamiento de la actividad económica se extendió en los últimos meses a las regiones centrales del país, que habían logrado mantener el dinamismo productivo al margen de la desaceleración en los estados del norte y sur, advirtió este jueves el Banco de México.
Uno de los factores de riesgo para el crecimiento es el aumento de la deuda de los estados y municipios, por su posible efecto en la contratación de obra pública, apuntó.
“El menor ritmo de expansión que en el Norte y en el Sur comenzó a observarse desde el tercer trimestre de 2012 se extendió a las regiones centrales del país”, informó el banco central en el Reporte sobre las economías regionales, octubre-diciembre 2012, presentado hoy.
La desaceleración en la tasa de crecimiento fue en general reflejo de un “incipiente” debilitamiento del sector servicios, así como del desempeño de la industria de la construcción, mencionó.
Como parte del proceso de elaboración del informe, el banco central consultó la opinión de directivos empresariales en las diferentes regiones del país, para conocer su opinión sobre el desempeño esperado de la economía.
En opinión de los directivos empresariales consultados, de acuerdo con el informe, el principal riego interno para el crecimiento es la vulnerabilidad de las finanzas públicas de algunos municipios y estados y su efecto sobre la construcción de obras públicas
“Los directivos empresariales entrevistados por el Banco de México en diciembre de 2012 y enero de 2013 manifestaron que las economías regionales continuarán creciendo durante este año. No obstante, en general, consideraron que el ritmo de expansión será ligeramente menor en la primera parte del año”, agregó el informe.

