Por: Blas A. Buendía
Catedráticos denuncian hechos irregulares en una carta de protesta a la directora Yoloxochitl Bustamante Diez
Influyentismo, compadrazgo, nepotismo, llegaron a la institución para convertirse en usos y costumbres
El tráfico de influencias, el compadrazgo y el nepotismo son parte de la serie de irregularidades que se presentan en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), denunció la comunidad de catedráticos de esta máxima casa de estudios.
A través de una carta de protesta dirigida a la directora Yoloxochitl Bustamante Diez, y firmada por profesores, alumnos, personal administrativo y padres de familia, exigen que se establezcan medidas precautorias y de solución, con la finalidad que beneficie a la comunidad y el buen avance politécnico.
El abogado Noé Vega Hernández, presidente de la agrupación denominada Egresados de la Facultad de Economía “Emiliano Zapata”, del IPN, acusó sobre la existencia de personal que detenta plazas con categorías altas sin que se cumplan con los requisitos que se requieren y que aun, nunca han estado frente a un grupo.
Dijo que se trata de un nutrido grupo de beneficiarios y que son cobijados bajo “la elite presupuestal de pago por honorarios”, toda vez que, subrayó, hay egresados de otras instituciones que desplazan profesionistas con prestigio probado del instituto politécnico.
El fenómeno de nepotismo es otro nulo factor que se registra tanto en la secretaria general, dirección de capital humano y en diferentes centros de estudio que integran a esta institución, fundada en la Ciudad de México en 1936, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, de quien por cierto, el gobierno federal celebra el 75 Aniversario de la Expropiación Petrolera decretada en aquel entonces por el Ejecutivo federal.
Noé Vega afirmó que el IPN es una institución pública mexicana de investigación y educación en niveles medio superior, superior y postgrado, es considerado una de las instituciones educativas más importantes de México por su nivel académico, y su matrícula inscrita de más de 160 mil alumnos en sus 293 programas educativos impartidos en 82 unidades académicas.
“Se utilizó presupuesto para desayunos y otras actividades de carácter político en la anterior contienda electoral donde la dirección general y la DGTI en forma descarada otorgaron fuerte apoyo a Josefina Vázquez Mota, integrante activa de Partido Acción Nacional y excandidata presidencial perdedora, desviando recursos federales y de ingresos propios destinados a la educación media y superior.
Están tan mal las cosas al interior del Poli, que tampoco se promueve al personal docente, que desde hace años cuentan con nombramiento de 10, 15, 18 horas y que son los que están eternamente frente a grupo.
Comentó que ante el pronunciamiento del presidente Enrique Peña Nieto, en el sentido de que “no hay intocables”, sentenció: “Se piensa que en el Instituto Politécnico Nacional y en la DGTI si los hay, que actúan con toda impunidad”.
En este sentido, el estudioso también reveló que “las cuentas claras no se transparenta en su página de Internet, toda vez que el uso de los recursos otorgados por la federación y de los ingresos propios, así como la plantilla de los catedráticos frente a grupo y los que están comisionados en aéreas administrativas desempeñando actividades ajenas a la docencia, son discriminados”.
Por estos antecedentes a la vista de todos menos de otros, la comunidad politécnica solicitó la intervención directa de la Auditoria Superior de la Federación para que deslinde responsabilidades en beneficio de la educación, que se encuentra en una “reforma” histórica de la cual es responsabilidad de todos y en especial del Secretario de Educación Publicación, Emilio Chuayffet Chemor, quien ha demostrado no hacer oídos sordos, ante cualquier entorpecimiento que dañe la reforma educativa.
Noé Vega asentó: “… ya que ‘nadie al margen de la ley’ como lo enunciara Osorio Chong, secretario de Gobernación, pero sobre todo, la declarativa del Jefe del Ejecutivo federal, que en México no hay intocables”.
El IPN, coloquialmente conocido como el Politécnico o el Poli, fue fundado en la capital del país, en 1936, durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas del Río, siguiendo los ideales revolucionarios de reconstrucción, desarrollo industrial y económico; buscando así brindar educación profesional a las clases más desprotegidas en aquel entonces, y como hoy en día existe.
Es una de principales instituciones mexicanas en la formación de técnicos y profesionales en los campos de la administración, la ciencia, la ingeniería y las nuevas tecnologías de donde han egresado extraordinarios estudiosos que ante las limitantes económicas del país, lamentablemente se registra la fuga de cerebros que han tenido que emigrar hacia otros campos nacionales mejor remunerados.

