El titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez Marín, afirmó que el gobierno federal hará “todo lo que esté de su parte” para que las desarrolladoras de vivienda “no aflojen” el paso, pese a la aplicación de nuevas reglas para el sector, pero advirtió que no se buscará un rescate ni crear condiciones que “sólo beneficien a unas empresas”.
En conferencia de prensa, el funcionario destacó que no se descuidará el apoyo al sector de la construcción de nueva vivienda, ni tampoco al de ampliación y mantenimiento, sobre todo cuando, reconoció, existe un parque habitacional con más de 20 años de rezago en mantenimiento.
Ramírez Marín indicó que la principal preocupación del gobierno peñista es que el sector pueda adaptarse a un cambio en la política habitacional, sin que disminuya la producción de nuevos espacios o su remodelación.
“Vamos a apoyar todas las medidas a nuestro alcance, pues queremos tener un equilibrio justo con el resto de las desarrolladoras, y vamos a seguir apoyando a las que son pública, y hasta donde tengo conocimiento hay al menos tres que ya se están acercando con los bancos para tener esta garantía hipotecaria”, que cuenta con recursos por 15 mil millones de pesos para este año.
El titular de la Sedatu, enfatizó que en 2013 el gobierno federal invertirá 6 mil millones de pesos en subsidios para el sector, pero reiteró que las acciones para consolidar el crecimiento de la oferta no podrán ser en beneficio de unos cuantos “a costa de lesionar el resto del sector”.

