Según datos de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica de México, los mexicanos van al cine en promedio dos veces por año, lo que coloca al país como el que más entradas vende en América Latina y como el cuarto mejor mercado en el mundo después de India, Estados Unidos y Canadá.
El presidente del organismo, Alejandro Ramírez, dijo en declaraciones a dpa que a pesar de la industria de copias ilegales y la distribución de películas vía Internet, «México rompió en 2012 el récord de audiencia, con 230 millones de boletos vendidos, a un costo de unos 70 pesos (5.8 dólares).
El mercado fílmico mexicano ha mostrado una recuperación en el primer trimestre de este año respecto al mismo periodo de 2012 con un alza del siete por ciento, mientras que en Estados Unidos hubo un descenso del 12 por ciento, dijo el directivo en la central ciudad de Puebla, donde se realiza la convención anual de la industria.
El pronóstico para 2013 es optimista, sobre todo por el éxito reciente de una película mexicana en cartelera, «Nosotros los nobles», de Gary Alazraki, un comedia sobre ricos y pobres, con la actuación de Gonzalo Vega.
En tres semanas en exhibición la cinta ha recaudado en taquilla 110 millones de pesos (poco más de nueve millones de dólares) y superó el récord de dos millones de espectadores para una película nacional.
El éxito del cine en México se debe, según Ramírez, «a que hay cada vez mejores películas y más salas de cine en todo el territorio nacional».
Sin embargo, para el director del Instituto Mexicano de Cinematografía, Jorge Sánchez, el cine mexicano no comparte el éxito de audiencias de la industria en general, la cual se nutre en un 90 por ciento del cine de Hollywood.
El dilema del cine nacional, dijo el productor, «es que estamos produciendo más que nunca y tenemos menos espectadores».
En 2012 el cine mexicano superó la marca de 70 películas producidas con el apoyo del Estado. Las 63 películas que lograron llegar a los cines el año pasado recaudaron 10.2 millones de pesos (850,000 dólares)
Con este panorama la política pública respecto al cine mexicano debe enfocarse, entre otros temas, en «procurar que esas películas lleguen a la gente», explicó Sánchez.

