Washington, EU. Para el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, “el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría haberse quedado un poco bajo en sus expectativas de crecimiento para México”.
“Creo que no le ha puesto mucha atención al avance de las reformas estructurales que pueden generar un crecimiento mayor al que están anticipando”, observó.
Entrevistado por El Economista al cierre de la Reunión de Primavera del FMI y el Banco Mundial, anticipó que para el banco central las reformas sí son suficientemente significativas como para generar una corrección a la alza en sus previsiones de crecimiento.
“Estamos en el proceso de revisar el intervalo –de la expectativa de crecimiento- (…) obviamente tenemos que ver cómo concluyen las reformas (…). Uno podría esperar que sí hay riesgos a la alza, sobre todo en función de las reformas estructurales”, comentó.
La previsión actual del Banxico está en un rango de 3 a 4 por ciento. Mientras la del FMI para México fue recortada en una décima de punto para quedar en 3.4 por ciento.
Sobre el repunte de la inflación en México, el banquero central reconoció que se han presentado en el corto plazo “algunas perturbaciones a los precios que están poniendo a la inflación por arriba del intervalo”.
Por ello, afirmó: “Resulta difícil pensar en cualquier revisión a la tasa de interés”.
—Estas expectativas sobre las reformas han atraído un fuerte flujo de capital. ¿Podría ser riesgoso?
Los principales flujos de capital que está recibiendo México son de relativa buena calidad. Sé que está concentrando en inversiones en mediano y largo plazo en el mercado gubernamental; los tenedores son fundamentalmente inversionistas institucionales que tienen un horizonte de largo plazo y por otro lado también Inversión Extranjera Directa. En este momento no estamos viendo ningún desequilibrio en ningún precio de activos.
—Cuando dice que se mantendrán vigilantes, ¿qué significa?
Si bien hemos tenido una apreciación muy importante en el tipo de cambio, todavía podemos decir que guarda consistencias con los fundamentos macroeconómicos de México. La situación actual no amerita medidas adicionales pero, dada la dinámica que se puede presentar hacia adelante, sí la tenemos que vigilar y es un tema que discutiremos ampliamente en el futuro en el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero.
BUEN BLINDAJE
El banquero central argumentó que México mantiene un “muy buen blindaje” financiero que va más allá de los pasivos contratados por el sector público y privado a plazos amplios.
“Obviamente, también la flexibilidad de nuestras tasas de interés, nuestro tipo de cambio, las reservas y la Línea de Crédito Flexible, nos dan un muy buen blindaje”, refirió.
Tras preguntarle si el mercado otorgó ya a México el upgrade adelantándose a las calificadoras, dijo que México ya se merece un aumento en su nota.
Hacienda lleva liderazgo en reforma financiera: Agustín Carstens
El banquero central prefiere dejar que sea el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien mantenga el liderazgo sobre el tema de la reforma financiera.
“Yo preferiría que ese tema lo comentara el Secretario de Hacienda, porque él es quien está llevando el liderazgo en esta materia y creo que es a quien le corresponde dar los lineamientos”, comenta cuidadoso.
No obstante, accede a responder que “hay dos grandes temas que se abordarán de alguna manera; uno es cómo aumentar la penetración del sistema financiero en México (…). Y el otro es seguir insistiendo en que México mantenga los mayores estándares en materia de prudencial y regulatoria.
“Yo creo que se impulsará cómo hacer que el sistema financiero y en particular el bancario puedan contribuir más al crecimiento económico, entonces una gran parte de esa reforma debe atender este tema. Y ciertamente se abordará en la reforma”, considera.
Carstens consideró que estar un paso adelante en la implementación de las reglas de Basilea III se reflejará en menores costos de fondeo para el país. “Ciertamente los mercados están siendo muy discriminatorios en función de la percepción de riesgo y si alguien puede distinguirse por tener un sistema sano eso implica mayor confianza, menores tasas de interés y sí hace una diferencia importante en términos de costo – fondeo de los bancos, incluso del país mismo que se refleja eventualmente en un mayor crecimiento económico”, destacó.

