En la normalidad democrática que vive México es natural que surjan eventuales diferencias políticas afirmó en Lima, Perú, el presidente Enrique Peña Nieto.
«Pero es sin duda la política, también, el mayor mecanismo para abrir puertas de diálogo y acuerdo y superar cualquier diferencia, yo estoy muy optimista y estoy también muy entusiasmado de que a México le esperan mejores momentos a partir de los cambios y a partir de la actitud de civilidad, de madurez política que todas las fuerzas políticas han venido acreditando», señaló Enrique Peña Nieto.
Al participar en el octavo Foro Económico Mundial para América Latina, dijo que en México se impulsa una nueva generación de políticas sociales que no ofrece sólo paliativos para los pobres, sino que busca que los beneficiarios de los programas mitiguen los efectos de la pobreza.
«Por eso en la revisión que estamos haciendo en México de cómo operan los programas sociales, el incentivo al que queremos alinearnos no es hacia el de la informalidad, sino todo lo contrario: que quienes reciban estos apoyos tengan incentivos suficientes para incorporarse a la formalidad», precisó Peña Nieto.
Habló en este Foro Económico que reúne a los principales inversionistas de América Latina y a los presidentes de México, Perú y Panamá.
Informó que su Gobierno, con la colaboración de las principales fuerzas políticas que trabajan coordinadamente a través del Pacto por México, tiene una agenda de reformas que harán que México sea más competitivo.
Mencionó la reforma financiera, dijo que México tiene un sistema financiero sano, sólido y económicamente estable.
«Sin embargo, el nivel de crédito sigue siendo bajo en contraste con el que se tiene en otros países de la región, por eso la reforma financiera que próximamente habremos de presentar tiene por propósito generar estos incentivos a la banca comercial y de desarrollo y establecer mecanismos que garanticen que habrá mayor nivel de crédito», indicó el mandatario.
También se refirió a la reforma energética que, aseguró, permitirá ampliar la capacidad productiva y generadora de energía de Petróleos Mexicanos (Pemex), que seguirá siendo una empresa mexicana y con rectoría del Estado.
La reforma, explicó, establecerá un mecanismo legal que hará posible la participación del sector privado para ampliar la capacidad productiva de Pemex y también para explorar otra formas otras formas generadoras de energía.
«¿Con qué propósito central? Que la energía en México sea más barata, más económica», añadió Peña Nieto.
El presidente Peña Nieto coincidió con lo que expuso el presidente del Perú, Ollanta Humala, quien aseguró que la región latinoamericana está pasando por un buen momento.
Sin embargo, advirtió que las fortalezas que tienen los países de Latinoamérica no deben deslumbrar y dar por hecho que el desarrollo y crecimiento de esta región se dará por inercia.

