Acapulco tiene blindaje de grado 7, para asegurar el lugar para que los banqueros de México cumplan con su cita anual. Hoy inicia la 76 Convención Bancaria.
La convención se desarrollará en medio de una coyuntura, pues la reforma financiera ha ocupado los espacios noticiosos esta semana, no sólo porque se busca que los bancos de México presten más y mejor a la pequeña empresa, sino porque se ha convertido en un pretexto para demandar más transparencia al gobierno federal.
Qué tiene la reforma
La reforma financiera facultará a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) a establecer límites a las operaciones con valores que realicen los bancos, para que ese capital sea destinado a aumentar el crédito, y fomentará la competencia en el sector, para que los pequeños bancos puedan crecer.
También propone establecer un sistema de liquidaciones, penalizar con 50 años de cárcel a quien «genere perjuicios a la economía nacional», crear el Sistema Arbitral en Materia Financiera, el Registro Universal de Créditos, fortalecer la banca de desarrollo, la Condusef y la CNBV; quitar límites a la inversión extranjera en intermediarios bancarios y crear la Ley para Regular las Agrupaciones Financieras.
Incluye un sistema judicial que permita a los bancos recuperar con rapidez sus inversiones en caso de juicio.
Dispone que «la Comisión Federal de Competencia, cuando detecte prácticas que vulneren el proceso de competencia y libre concurrencia en materia de tasas de interés, impondrá las sanciones que correspondan de conformidad con la ley que la rige e informará de ello a Hacienda y al Banco de México».
En resumen, se trata de 14 decretos con cambios a 38 leyes.
Superarán la política
Sin embargo, una serie de desacuerdos entre los tres partidos más grandes del país detuvo la presentación de la iniciativa, aunque los presidentes de los partidos han dicho que no es de su interés evitarla.
Por lo pronto, el presidente ejecutivo de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Robles Miaja, aseveró que el retraso en la presentación de la iniciativa no tendrá ninguna consecuencia para el país.
«Retrasarlo unos días es un tema muy menor. Ni hay retraso ni hay desacuerdo» sobre la reforma, sino por cuestiones políticas ajenas al Pacto por México, sostuvo.

