El Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México y la Sociedad de Arquitectos Mexicanos (CAM-SAM) han realizado un estudio sobre el futuro de las ciudades mexicanas en el que destaca el peligro en el que se encuentran ciudades como Durango, Uruapan, Apatzingán, Morelia, Cuernavaca, Ciudad Juárez, Chihuahua, Torreón y Saltillo, entre otras, y que hasta hace dos años eran puntos de desarrollo económico e industrial y que hoy están amenazadas de ser ciudades en abandono.
«Estamos hablando de un poco más de la mitad del territorio nacional, el 55%, que está siendo vulnerado en su desarrollo urbano, económico y político que nos alerta a encontrar la solución ahora, de lo contrario las futuras generaciones no tendrán forma de crecimiento, de empleo y de recreación, por lo que los arquitectos mexicanos hacemos un llamado a encontrar alternativas de manera rápida, ya que estamos creando ciudades abandonadas, casi en extinción, donde se están alejando las inversiones «, afirmó Fernando Méndez, Presidente del CAM-SAM.
Destacó que el diseño institucional y el proceso de descentralización que experimentó el país en las últimas décadas ha afectado a todas las ciudades de manera transversal, impactando en el desempeño de los gobiernos locales por la falta de continuidad y el inadecuado uso de las finanzas que hoy tiene a casi el 60% de los gobiernos estatales endeudados.
Por tal motivo y para analizar problemáticas y posibles soluciones, los próximos 2 y 3 de mayo, en el Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México (Constituyentes 800, Lomas Altas) se llevará a cabo el primer Congreso de Sociedades especializadas «La construcción de la Ciudad Competitiva».
En este evento, por primera vez en la historia del CAM-SAM, las 12 sociedades de arquitectos especialistas como paisajistas, urbanistas, valuadores, de turismo y recreación, salud, protección civil y directores de obras, se reunirán para dar un panorama amplio sobre las líneas de acción de política pública en las que es urgente actuar desde todos los órdenes de Gobierno y Sociedad para impulsar el crecimiento con mejor calidad de vida y elevar la competitividad de las ciudades mexicanas.
En 2007, por primera vez en la historia del mundo, había el mismo número de personas viviendo en las ciudades que en las zonas rurales, pero debido a la globalización, los avances tecnológicos y la apertura de las fronteras se ha dado una movilización sin precedentes a las ciudades, por lo que para 2050 se espera que el 75% de la población sea urbana.
«Sin embargo, en la República Mexicana estamos viendo con preocupación que la migración, la inseguridad, la falta de oportunidades, de agua y abasto de alimentos y de combustibles están poniendo en riesgo el futuro de ciudades que han sido factor de desarrollo económico e industrial en el pasado como son Saltillo, Morelia, Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros, Caborca y municipios del Estado de México como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ecatepec, que si no se atienden, en un par de años serán ciudades prohibidas, por lo que es urgente encontrar una solución a estos problemas», subrayó el Arq. Manuel Contreras Durán, coordinador del Congreso de Sociedades Especializadas.
Advirtió que el crear ciudades «dormitorio» en las afueras de los centros urbanos o viviendas sociales en grandes concentraciones en donde falta infraestructura, servicios, empleo han ocasionado que cinco millones de casas-habitación estén abandonadas y para 2014 el número crecerá en 15%, propiciando mayor inseguridad y violencia de género, por lo que el reto es revertir el modelo a un costo que no implique mayores erogaciones estatales y que los desarrolladores se acerquen a los arquitectos, para juntos, elaborar un plan de acción.
Hay ciudades como las de México, Guadalajara, Monterrey, León y Querétaro que han ido creciendo y son atractivas para las inversiones privadas y extranjeras, sin embargo, la movilidad es uno de los puntos que serán en unos cuantos años, motivo de desaliento para los inversionistas. Los tiempos de traslado interurbano y vías de comunicación inadecuadas, afectarán el desarrollo económico de las grandes metrópolis mexicanas.
En México, la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) se genera en las 11 zonas urbanas con más de un millón de habitantes. Dentro de estas zonas, la aglomeración hacia un centro económico tiene efectos crecientes en el ingreso por habitante. Por ejemplo, un habitante de Chiconcuac, Estado de México, gana al año, aproximadamente, 26 mil pesos; esta comunidad se encuentra a 34 kilómetros de la zona con más alto ingreso del país: la Delegación Benito Juárez del Distrito Federal, que tiene un PIB per cápita de cerca de 400 mil pesos anuales. Es un hecho que el incentivo a emigrar a las ciudades, o al menos a estar cerca de ellas, ya sea para vivir, establecer nuestras actividades económicas, o ambas, tiene un fuerte componente económico.
Pero el factor dinero no es el único que se considera al decidir vivir en una ciudad. La otra razón es la convivencia y el intercambio, ya sea de ideas, proyectos profesionales o intereses en común. Por ello, estudiar las ciudades permite conocer hacia dónde se seguirán moviendo sus habitantes en los próximos años, de ahí la importancia de tener una visión clara de la situación de las urbes en México, conocer ventajas y problemas, para poder implementar las políticas que permitan incrementar su competitividad, la cual es diversa no solo por aspectos económicos, sino por la falta de una política de planeación, el desempeño del gobierno local y dejar de lado el potenciar las ventajas.
Así, las ciudades de México se enfrentan a nuevos retos en la economía global pero con una estructura institucional anacrónica que les impide dar soluciones eficientes. Es necesario transformar las reglas del juego, aunque estos cambios pueden requerir cierto tiempo para dar resultados visibles. Mientras tanto, existen desafíos que se deben y pueden comenzar a resolver desde ahora.
El primer Congreso de Sociedades especializadas «La construcción de la Ciudad Competitiva» habrá de sacar sus conclusiones, mismas que serán aportación para el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan de Desarrollo Urbano del D.F..

