El titular de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda, Ernesto Revilla, afirmó, en conferencia de prensa, que a pesar de que en el primer trimestre del año la economía mexicana creció 1%, no hay indicios para reducir su pronóstico de crecimiento del PIB de 3.5% al finalizar 2013.
El funcionario aseguró que ajustando la cifra por estacionalidad, el crecimiento de las finanzas quedará en 2.3% en términos reales, en comparación con el 2012.
Al explicar el reporte de finanzas públicas, el funcionario afirmó que por primera vez en la historia los riesgos para la economía mexicana son externos, principalmente por la desaceleración económica en Estados Unidos y la crisis en la Unión Europea.
La dependencia aseguró que a partir del segundo y tercer trimestre del año, la economía mexicana tendrá un mejor desempeño y que tiene los mecanismos macroeconómicos para enfrentar cualquier choque proveniente del exterior.
Por lo que hace a la desaceleración del primer trimestre, se explicó que un cambio en las costumbres de los consumidores mexicanos, debido a la campaña comercial El Buen Fin, hizo que las cifras que originalmente se tenían a principios del año, debido a las compras decembrinas, se trasladaran al final del año anterior, pues la recaudación se percibe al mes siguiente de que se reporta; por lo cual, las mejores cifras se tuvieron en diciembre. Es decir, afirmaron, no se pierde, simplemente se modifica la estación para reportar esas cifras y el cambio no tendrá efecto en el reporte total.
A pesar de ello, informó, en el primer trimestre se obtuvo un superávit público total de 40.2 mil millones de pesos; aunque los ingresos presupuestarios descendieron 0.4 por ciento en términos reales.
El gasto público total fue 10.4% menor en términos reales; aunque destaca el aumento en el gasto de protección social.
Por otro lado, explicaron que no es posible, en este momento, comparar cifras de 2012 y 2013, porque tienen una diferente base, toda vez que el primer año de una administración el presupuesto se aprueba más tarde, retrasando la firma de convenios y el lanzamiento de las reglas de operación, además, al final tiene una administración, los gastos que genera la organización de las elecciones y el gasto que debe realizar el IFE, también plantea un escenario diferente.
Con los datos del segundo y el tercer trimestre, sin embargo, aseguraron que la situación se verá más balanceada y, finalmente, será favorable hacia la segunda mitad del año.

