
El Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) reprueba expresiones y actitudes ofensivas de autoridades y pobladores de la comunidad de Nichnamtic, municipio de San Juan Chamula, que se oponen al derecho a la educación de 67 mujeres adultas.
El INMUJERES está convencido de que casos como éste dejan claro que en algunas comunidades, las mujeres son marginadas y sus derechos humanos violentados, lo que es incompatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos y con una sociedad democrática.
Por eso, debemos sumar esfuerzos para visibilizar y sancionar a quienes abusan de su autoridad, pues son quienes deberían poner el ejemplo.
Indigna constatar que funcionarios como el Presidente del Patronato de Agua Potable de Nichnamtic, Domingo Gómez Díaz, aseguren que las mujeres embarazadas no deben estudiar “pues sólo sirven para la cocina y para trabajar en el campo”, obstaculizando su acceso a un derecho fundamental consagrado en nuestra Carta Magna: la educación.
De acuerdo con datos del Censo 2010, 92.6 por ciento de los niños y 92.3 por ciento de las niñas indígenas de 6 a 12 años de edad asiste a la escuela. Este porcentaje se reduce, en el grupo de edad de 13 a 15 años, a 78.6 por ciento de los niños y 74.6 por ciento de las niñas.
Las misóginas declaraciones de Gómez Díaz merecen sanción y un amplio repudio social, pues niegan a las mujeres su condición de ciudadanas. No pueden aceptarse ni jurídica ni éticamente.
Necesitamos intensificar los esfuerzos para garantizar a las mujeres todos sus derechos, en especial a la igualdad y la no discriminación.
El INMUJERES exhorta, respetuosa y firmemente, a las autoridades de esa entidad a aplicar las medidas preventivas que protejan a las mujeres en situación de violencia comunitaria.

