Dentro del ámbito de competencia de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), está la supervisión de las gasolineras, explicó su titular Alfredo Castillo.
Explicó que su función es ser ‘enfáticos y muy exigentes’ en las estaciones expendedoras del combustible en todo el país. «En las últimas semanas hemos cerrado, total o parcialmente, nueve estaciones de servicio. En este caso, ha tenido un mayor impacto porque había sido una conducta que no había sido tan recurrente o fuerte, que se estaba realizando», explicó.
Entrevistado en el programa ‘Fórmula financiera’, explicó que supervisan el suministro de las mangueras de las bombas. Ejemplificó que del sábado pasado a la fecha cerraron las gasolineras de Insurgentes y Reforma; la de Presidente Masaryk y Moliere; en Santa Fe, a lado de un almacén para mayoristas; en Río Lerma y Río Rhin; y este día se inmovilizaron las que se encuentran a la entrada y salida de la Autopista México-Querétaro.
Señaló que estas supervisiones se realizan en dos ámbitos. Primero, las revisiones que se realizan de manera periódica y permanente por parte de la Profeco y, el otro, los operativos de precisión, sobre los que se han enfocado en las últimas semanas.
Explicó que cuando llega una brigada de dos o tres personas, los encargados de las gasolineras son alertados por los empleados con lo que modifican los sistemas informáticos en poco tiempo pero, tal acción, no es suficiente para cerrarla, sino solamente son acreedores de una sanción que oscila los 20 mil pesos.
Por tal motivo, actualmente realizan hasta 50 personas para evitar que sean alteradas las máquinas expendedoras.
Reveló que su intención es «que si el 15 por ciento del total del servicio tiene irregularidades, que podamos cerrar toda la gasolinera. Porque, esta situación de que si tuviera 40 mangueras y 38 están mal, las dos mangueras que faltan debemos dejar operando.»
fuente: radio fórmula

