Después de llegar a la jefatura de gobierno del DF desde una plataforma inusual y complicada como lo es una Procuraduría General de Justicia, hoy Miguel Ángel Mancera enfrenta un claro repunte en la violencia en la Ciudad de México.
Los homicidios dolosos y la forma de llevarlos a cabo, suponen la existencia de grupos criminales ligados con el narcotráfico que operan en el DF y que han puesto en jaque a quien contribuyó a la construcción del espejismo de la “Ciudad más segura de México”, que su ex jefe Marcelo Ebrard tanto pregonó durante su gobierno.
De los datos publicados por la PGJDF en su sitio web se desprende que en el periodo enero-mayo de este año se iniciaron 336 averiguaciones previas por homicidios dolosos. En el año 2012 la cifra fue de 316 durante el mismo periodo y en el 2011, 318 averiguaciones previas. Es decir, se experimenta un incremento del 6% en la comisión de esta conducta de alto impacto.
Sin embargo, tal parece que la consigna al interior del gobierno capitalino es aparentar una paz que contrasta con los sucesos violentos de los últimos días. Muestra de ello es la entrevista con el diario El País, del pasado viernes, en la cual el procurador de Justicia del DF afirmó que la Ciudad de México es de las más seguras del mundo, declaraciones que confirman el distanciamiento existente entre los funcionarios capitalinos y la realidad social.
Es irónico que la tarea de procuración de justicia que legitimó a Mancera para ganar con un amplísimo margen los comicios por la jefatura de gobierno, hoy lo coloca en el ojo del huracán y le ha valido señalamientos que sugieren que su gobierno está siendo rebasado por la delincuencia.
Ante los cuestionamientos, no tardó Martí Batres en salir a defender el último bastión perredista y culpar al gobierno federal de iniciar una campaña política para desacreditar la actuación de los gobiernos de izquierda. Lo que se le olvida al dirigente de Morena es que los homicidios y las desapariciones ahí están y su resolución se ve lejana.
PUNTO FINAL. El DF se ha convertido en el escenario de la anarquía. El hecho más reciente se suscitó el pasado lunes cuando manifestantes se enfrentaron con granaderos, durante la marcha para recordar el aniversario de la Matanza del Jueves de Corpus de 1971, conocida como el “Halconazo”.
Mientras todos somos testigos de la violencia con la que opera este grupo de inadaptados afectando a empresarios, turistas y ciudadanos, la Asamblea Legislativa del DF con amplia mayoría perredista acomoda el Código Penal para salvaguardar los derechos humanos de estos grupos violentos y dejar en el desamparo a los demás ciudadanos.
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fuente: La Razón

