Del 14 al 11 de agosto se instalará la escuela de ciclismo urbano, a fin de generar una mayor cultura ciclista en la población
El Gobierno del Distrito Federal, a través de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema), invita a participar en la primera “Biciescuela de Verano” que se instalará en el Zócalo de la Ciudad de México, del 14 de julio al 11 de agosto, en el marco del periodo vacacional 2013.
El objetivo es crear una cultura del uso de la bicicleta y enseñar a los ciudadanos a conducirla de manera segura y adecuada -como un vehículo más- en la vía pública.
En un horario de viernes, sábados y domingos, de 10:00 a 14:00 horas, niños y adultos interesados podrán aprender, mejorar habilidades, destrezas y conocimientos sobre la bicicleta.
La “Biciescuela de Verano” atenderá a dos tipos de público: Personas mayores de 6 años, que no saben andar en bicicleta; y a quienes quieren mejorar sus habilidades y destrezas.
Además de aprender a andar en bici y tomar clases de ciclismo urbano, los asistentes podrán disfrutar de un taller de Educación Vial para niñas y niños, así como uno de Mecánica Básica para Bicicletas.
Con este programa se podrán atender a 300 personas diariamente y beneficiar a alrededor de 4 mil personas durante 13 días.
“Biciescuela de Verano” forma parte de la escuela de ciclismo que se instala todos los domingos en el Paseo Dominical “Muévete en Bici” y que desde el 2009 y a la fecha ha beneficiado a cerca de 7 mil personas.
BENEFICIOS DEL USO DE LA BICICLETA
El uso de la bicicleta conlleva muchos beneficios ambientales, económicos y sociales para la ciudad, entre ellos:
– Ambientales: Disminución de la contaminación ambiental, ya que el uso de la bicicleta reduce el consumo de combustibles contaminantes y emisiones de Co2 a la atmósfera; y reduce la contaminación auditiva, ya que la bici no hace ruido.
– Económicos: Contribuye a la economía individual, ya que disminuye gastos en transporte como pasajes y/o gastos generados por el automóvil (gasolina, verificación, mantenimiento, estacionamientos); reduce gastos en salud al adoptar la bicicleta como forma de transporte; mayor actividad económica en los sectores relacionados con el uso de la bicicleta y el deporte.
– Sociales: Se promueve una forma de transporte que descongestiona el tránsito vehicular y aminora el tiempo de desplazamiento, ofreciendo más tiempo al ciudadano para otras actividades de esparcimiento y convivencia familiar; sensibiliza a los participantes de los cursos y a su círculo inmediato en su postura frente a los ciclistas y genera una cultura de respeto en la vialidad; el cambio de hábitos de movilidad aporta a una mejor calidad de vida a la ciudadanía; y a través de la educación vial se logran disminuir los accidentes de tránsito.
fuente: CCO Noticias

