Las relaciones entre México y Bolivia se beneficiarían con una visita presidencial de Enrique Peña Nieto a ese país o de su homólogo Evo Morales al nuestro, y aunque ya se busca el pretexto para ello, el primer viaje “depende de sus agendas”.
Existe la posibilidad de que alguna de las dos visitas sea este año. Por lo pronto, “las puertas de Bolivia están abiertas al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”, declaró en entrevista con Excélsior Marcos Domic Ruiz, embajador de Bolivia en nuestro país.
Desde su oficina en la embajada en la capital mexicana, el diplomático boliviano expresó que su gobierno celebra “el acierto” de la administración priista por acrecentar su interés en Latinoamérica, lo que propicia mayores expectativas para su nación.
Actualmente, el país su-damericano mantiene un déficit comercial en la relación bilateral, “pero no por culpa de México, sino por la incapacidad de Bolivia” en ofrecer mayores productos. Sobre el caso, Marcos Domic trabajará al respecto.
—¿Cómo están las relaciones Bolivia-México?
— En primer lugar habrá que hablar de las relaciones políticas: son absolutamente normales y nos ha gustado mucho lo expresado por el Presidente de México, en el sentido de mirar más hacia América Latina, renovar algo que era tradicional en la política mexicana, como la solidaridad y la cooperación. Me parece que esto, como intención, es magnífico y esperamos los frutos de ello.
— Desde la diplomacia mexicana se dice que este acercamiento devolvería el “liderazgo” en la región a México, ¿Bolivia lo interpreta así?
—Yo lo interpreto como el intento de un mayor acercamiento, de una mayor integración, de una mayor compactación de posiciones, porque tenemos problemas comunes que enfrentar.
“Tenemos el problema del hambre, tenemos el problema de las carencias alimentarias en nuestros países, en salud, en educación, y se debe hablar de una real integración, ése es el propósito mexicano y no precisamente de liderazgo, no vemos señales de esa naturaleza.”
— ¿Qué hay del intercambio comercial?
— En eso sí debemos decir que andamos un poco bajos. Los resultados no son buenos para Bolivia, no por culpa de México, sino por la incapacidad de Bolivia en este momento de hacer mayores ofertas de productos que sí necesita México.
“Nuestra balanza de pagos es muy dispar, Bolivia está muy arriba en el platillo y el peso de México es mucho mayor.
“Si mencionamos algunas cifras en concreto, México tiene un superávit de 110.5 (millones de dólares), entonces, el saldo comercial para Bolivia es de menos 102. 6 (millones de dólares). Bolivia tiene la capacidad de mejorar su oferta en granos y en alimentos, minerales, en cueros y otros productos más. Queremos exportar más quinoa (es un recurso natural alimentario de alto valor nutritivo de origen andino, constituyéndose en alimento de calidad para la salud y la seguridad alimentaria).”
— ¿En declaraciones pasadas, usted ha adoptado la frase: “Queremos socios, pero no patrones”.
— Es un frase que he acuñado del presidente Morales. Estamos dispuestos a tener relaciones comerciales con todos los países del mundo. Estamos dispuestos a tener comercio, industria, compartir ciertas explotaciones, pero siempre en la calidad de socios, hasta el momento lo que hemos tenido han sido patrones.
“Las transnacionales han explotado y han hecho lo que sucede con los beneficios de los recursos, es decir, para las clases altas y para afuera; para el exterior, dejando poco para el pueblo boliviano.
“Por ejemplo, en la nacionalización de los hidrocarburos. En los convenios anteriores al 1 de mayo 2006, la relación era que 82 por ciento se llevaban las transnacionales para afuera, es decir, exportaban capital y quedaba sólo 18 por ciento para el país. Cuando se nacionalizaron, la tortilla se volteó, ahora queda para el país 82 por ciento de los beneficios y 18 por ciento tienen derecho de exportar los socios de Bolivia”.
— En febrero, cuando usted entregó las cartas credenciales como embajador al presidente Peña Nieto, expuso después la posibilidad de visitas mutuas de ambos mandatarios para mejorar la relación, ¿cómo va el tema?
— Está abierta la posibilidad, estamos esperando respuesta. Las agendas presidenciales son muy complejas, pero estamos trabajando en ese sentido y vamos a seguir trabajando.
“Ahora, quién visite a quién primero dependerá un poco de su agenda, tal vez de un viaje por una región determinada. Estaremos atentos en el caso de México, pues Evo Morales ha dicho que las puertas de Bolivia están abiertas para el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”.
— ¿Cómo embajador, qué promoverá en los próximos años?
—Lo más importante es que intentemos desarrollar procesos comerciales y procesos productivos. Bolivia puede recibir mucha ayuda de México, estamos queriendo entrar en la era de la acería, y México, por ejemplo, tiene experiencia en esta materia. También puede colaborarnos en materia de petróleo.
“Por su parte, Bolivia puede intensificar su exportación de gas, y aunque México tiene una gran cantidad de gas, no le es suficiente al parecer”, concluyó.
fuente: excelsior

