El domingo pasado se llevaron a cabo elecciones en 15 Estados de la República. Sólo Baja California renovó sus 3 poderes mientras que en Sonora únicamente hubo jornada electoral en el XVII Distrito Local con cabecera en Ciudad Obregón.
Coahuila renovó Ayuntamientos, en Hidalgo se eligió a la próxima Legislatura y en las 11 Entidades restantes se renovaron Alcaldías y Congresos Locales de manera concurrente.
Los resultados preliminares que se conocen al cierre de esta columna muestran que México es un país con pluralidad democrática, a pesar de los múltiples factores que afectan desde distintos frentes la credibilidad y sostenibilidad de los resultados electorales.
Los preocupantes brotes de violencia vinculados a las elecciones en algunos municipios, la falta de identificación del electorado con los partidos políticos y sus candidatos, sin olvidar que las contiendas se caracterizan por la suma de señalamientos y no de propuestas son algunos factores que, salvo honrosas excepciones, derivaron en una jornada electoral con gran abstencionismo que en algunos estados estuvo cerca del 70%.
Los datos que proporciona el Barómetro Global de la Corrupción 2013 son contundentes. 72% de los encuestados señalan que en México, los partidos políticos son las instituciones más corruptas. Si a eso sumamos la torpeza de algunas autoridades electorales locales en el manejo de los resultados preliminares, tenemos como resultado una reiterada invitación a los electores para que se alejen de las urnas.
Particularmente, el penoso caso de Baja California, en el cual la propia autoridad electoral descalifica su PREP fortalece la propuesta de reforma electoral en la que se propone eliminar a los institutos electorales locales para que una sola instancia, el Instituto Nacional de Elecciones, se haga cargo de todas las contiendas del país.
El proceso democrático en México está obligado a evolucionar. No es posible que en cada contienda electoral se condicione el apoyo a las indispensables reformas legislativas, al resultado electoral obtenido por los partidos políticos. Mucho daño hace a los sistemas electoral y de partidos la reiterada actitud de algunas fuerzas políticas en las que: Cuando gano, hay democracia; pero cuando pierdo, hubo fraude.
Si los partidos políticos no ayudan a fortalecer la labor de las atoridades electorales respetando las reglas del juego, están destinados a seguir perdiendo terreno frente a la ciudadanía.
– PUNTO FINAL. Resulta muy cómoda la declaración de Jorge Luis Preciado, coordinador de los senadores del PAN, frente al caso Snowden. Con qué argumentos exige que Estados Unidos explique los actos de espionaje realizados por su Agencia de Seguridad Nacional en México.
Se le olvida la presunta “autorización” de Felipe Calderón para que desde el 2007, el departamento de Estado de EU, instalara en nuestro país un sistema de intercepción de comunicaciones vía telefónica e internet.
Una vez más, la doble moral panista.
davidlopezcardenas@gmail.com
Twitter: @DavidLpzC
fuente: La Razón

