A 141 años de la muerte del ex presidente Benito Juárez su legado vive. Gracias a él México no está a manos de extranjeros, la educación siendo laica, y su modelo guía acuerdos como el Pacto por México; entonces, lo que diga Vicente Fox del Benemérito de las Américas “no tiene importancia”, declaró Arturo Peña del Mazo, tío del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Que le haga críticas Fox no tiene importancia, porque Fox nunca partió de donde partió Juárez. Juárez partió de un punto que representaba su carroza, que era un símbolo nacional, partió de la sierra; él (Fox), partió de un país que recibió funcionando, con presupuesto y todo. Juárez partió de cero, que no se olvide Fox de eso”, aseveró.
Desde el Hemiciclo a Juárez, en la Ciudad de México, en entrevista con Excélsior Peña del Mazo calificó de “incongruentes” las políticas que aplicó el entonces presidente Vicente Fox durante su sexenio.
Vicente Fox representa las fuerzas retardatarias de México. En la época de Vicente Fox fue cuando, según él, de manera incongruente, vino a combatir la adicción y el narcotráfico, y la aumentó por 20: esa fue la herencia”, agregó.
Antes de estas declaraciones, frente a decenas de “juaristas”, el ingeniero Arturo Peña emitió un discurso en nombre del Frente de Instituciones Liberales A.C, que agrupa diversas logias masónicas de todo México.
Durante el acto solicitó al jefe del Ejecutivo no dar marcha atrás con las reformas que se contemplan en su administración, y “no hacer caso a provocaciones” que orillan a la división de los acuerdos.
Aprovechó la presencia de Jorge Cravioto Galindo, director adjunto general de Relación con las Organizaciones Sociales de la Secretaría de Gobernación, para exigir sanciones a funcionarios que violen el Estado Laico, utilizando la religión en sus discursos.
Apoyados de la Banda de Guerra del Gobierno del Distrito Federal, quienes se dicen “los nacionalistas de México” rindieron honores al lábaro patrio, y más tarde llevaron arreglos florales al mausoleo en memoria de Benito Juárez García, en el panteón de San Fernando.
fuente: excelsior

