Angel deMaria SotoXalapa, Veracruz. «Yo quería ir a Brasil para encontrarme con Dios, pero Dios vino a mi encuentro en el lugar en el que menos me lo imaginaba», dijo Ángel de María Soto Zárate, la joven de 23 años, a la que le fue sembrada una maleta con 10 kilogramos de cocaína en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México (AICM).

Liberada tres días después de estar recluida en el penal de máxima seguridad en Tepic Nayarit, debido a la defensa de su inocencia que hicieron los miembros de la comunidad católica «Incienso de Dios» en las redes sociales y las gestiones ante autoridades de la arquidiócesis de Xalapa, Ángel de María aseguró que su formación católica la llevó a vivir este episodio sin perder la paz y la tranquilidad.

«Cuando me informaron que me iban a trasladar a Nayarit, en lugar de comenzar a llorar y desesperarme, lo único que pensé fue: Dios si tu me trajiste aquí, sabiendo que soy inocente, no hay de que preocuparse. Todo mundo me veía con asombro porque nunca perdí la paz ni la tranquilidad».

Incluso, comentó que fue tan ecuánime en su conducta, que su compañera de celda en el penal, le dijo que parecía una trabajadora social encubierta, «porque yo, en lugar de orar por mi, oraba por ellos, porque yo me daba cuenta que tenía mucha gente afuera que oraba por mi, pero había mucha que ahí adentro no tenía quien orara por ellos».

Flanqueada por sus padres y el párroco José Juan Sánchez Jácome, durante la conferencia de prensa que tuvo lugar en la Catedral de Xalapa, Ángel de María comentó que durante estos tres días que pasó en prisión por un delito que no cometió, pensó en María, en la Madre Teresa de Calcuta, «y me hice pobre entre los pobres».

La joven, originaria de Xalapa y de profesión maestra de preescolar, dijo que su encarcelación no fue una pesadilla para ella «es una experiencia, una historia que contiene a Dios, donde la trayectoria y el modelo de vida que me inculcaron mis padres valieron la pena porque me ayudaron a vivirla con tranquilidad».

Sobre el trabajo en defensa de su inocencia que hicieron sus compañeros de la comunidad Incienso de Dios, con el Hastags en Twitter y Facebook #LiberADMe, Ángel de María dijo que «este es un milagro divido a través de las redes sociales».

Sobre su situación jurídica, dijo que son sus abogados los que están definiendo cual es su situación definitiva.

fuente: la jornada