david lopez cardenasNormalmente los cambios de dirigencias nacionales de los partidos políticos únicamente son relevantes para sus militantes, pero no tienen mayor trascendencia en el resto del electorado.

No es el caso en las renovaciones estatutarias del PAN y del PRD a finales de este año e inicios de 2014, respectivamente. Los actuales presidentes Madero y Zambrano suscribieron el Pacto por México; la permanencia de sus partidos en él depende en buena medida de quienes resulten vencedores.

La firma de dicho acuerdo nacional por parte del presidente Peña y los dirigentes nacionales de las tres principales fuerzas políticas, representó la señal de que México saldría de un letargo legislativo y fue el mejor preámbulo de la aprobación de las reformas en educación y en telecomunicaciones.

El buen paso del Pacto por México se pausó durante los comicios de este año. Pasadas las elecciones llegó la distribución de culpas entre grupos por las derrotas que tuvo cada partido político, especialmente en el PAN y en el PRD, ya que con ello se busca debilitar adversarios rumbo a la elección de sus respectivas dirigencias.

Algunos aspirantes a presidir ambos partidos poco tardaron en usar como argumento que el haber suscrito el Pacto era una de las causas de la derrota, ya que representaba sumisión ante el gobierno federal.

Particularmente llamó mi atención la exigencia que hicieron Ebrard, Encinas y Bejarano a su presidente Zambrano para que abandone el Pacto por México.

Por un lado Marcelo sigue buscando un ring al cual subirse y cualquier sparring dispuesto a intercambiar algunos golpes, pero ni en su partido hacen eco a sus bravuconerías. Encinas, por su parte, sigue sin definir si permanecerá en el PRD o si habrá de seguir a su líder, AMLO en la construcción del Morena. De Bejarano ¿qué podemos decir? Más debilita con su mala imagen a quien dice apoyar.

Más allá de la renovación de dirigencias, es un hecho que las reformas logradas a través del Pacto, así como la agenda ahí manifestada, son aspiraciones de la gran mayoría de los mexicanos.

Abandonar el instrumento que ha hecho posible unir a los partidos políticos para lograr acuerdos nacionales incrementará el costo político para quien tome esa ruta.

– PUNTO FINAL. Ambiciosa la meta lanzada por el secretario de Educación de reducir en un 80 por ciento la deserción escolar en los niveles de preparatoria y universidad.

Se trata de un asunto urgente, ya que hoy en México 650 mil jóvenes abandonan anualmente la educación media superior, esto es, mil 800 alumnos por día.

Si el Estado mexicano no toma cartas en el asunto, seguiremos orillando a los jóvenes a buscar oportunidades en la informalidad, migrando al norte o sumándose a las filas de la delincuencia.

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Twitter: @DavidLpzC

fuente: la Razón