mancera huertosUn nuevo esquema productivo con beneficios alimentarios, económicos, sociales y de rescate de espacios comunes, ha resultado de la coordinación de acciones institucionales con la participación ciudadana. Se trata de los Huertos Urbanos o Invernaderos que impulsan el concepto de agricultura sustentable en la capital.

El pasado mes de mayo, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, presentó el primero de una serie de proyectos de rescate de barrancas que, además de recuperar el entorno ecológico, generarán empleos entre sus habitantes mediante la operación de invernaderos.

Este modelo de huertos urbanos se extiende a las Unidades Habitacionales, como la “Emiliano Zapata” en la delegación Álvaro Obregón que inauguró el suyo luego del trabajo articulado entre autoridades y condóminos.

Para poner en marcha estos proyectos, la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec), capacita a los vecinos en metodologías de producción, bajo un esquema participativo de “aprender-haciendo”. De esta manera, se impulsa la agricultura orgánica promoviendo en el ámbito urbano las buenas prácticas agrícolas.

El invernadero de la Unidad Habitacional “Emiliano Zapata” se montó sobre una superficie de 800 metros cuadrados donde se realizará una producción escalonada de hortalizas que, en su cultivo tradicional e hidropónico, generarán jitomate, lechuga, acelga, espinaca, rábano y plantas aromáticas como la hierbabuena, cilantro y perejil.

Dicha producción tiene como fin el autoconsumo para los habitantes de la Unidad, lo que sin duda se reflejará en la economía familiar y aunado a esto el excedente de la producción se comercializará en espacios de la misma demarcación.

Los alimentos producidos en este invernadero son cien por ciento orgánicos, frescos y libres de agroquímicos, lo que contribuye a uno de los objetivos del Gobierno capitalino que es, garantizar el acceso a alimentos suficientes y nutritivos.

Este modelo de reconversión productiva coadyuva además a recuperar espacios abandonados por mucho tiempo, como el caso de la Barranca Río San Borja en la misma delegación, zona de gran valor ecológico que gracias a esta intervención lucirá sana y productiva, además de generar empleos entre sus habitantes.

La recuperación de este espacio y su transformación de zona de deterioro a zona de productividad agrícola, a través de un huerto urbano que produce lechugas, acelgas, cebollas, zanahorias y jitomates, entre otras verduras, beneficia en su conjunto a 8 colonias cercanas y a cerca de 44 mil habitantes.

Uno de los objetivos de estas acciones es dar muestra de que la sustentabilidad está al alcance de los espacios en que habitamos, así como el rescate de zonas de valor ecológico, como las barrancas, todo ello a través de una actividad productiva que se traduce en beneficios para todos.