El ministro presidente de la de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan N. Silva Meza regresó de vacaciones con la espada desenvainada y aprovechó la primera sesión del segundo semestre del pleno de ministros para enviar dos mensajes al Senado:
Que el Poder Judicial de la Federación no aceptará la propuesta de los legisladores panistas de implementar exámenes de confianza para el ingreso, promoción y permanencia de los jueces y magistrados federales.
Y que ya es tiempo para que los senadores cubran la vacante que hay desde hace nueve meses en el Consejo de la Judicatura Federal.
Silva Meza salió al paso a la intención de algunos legisladores de aplazar para el año próximo la designación del representante del Senado ante el CJF, que es el órgano encargado de la administración y disciplina de los juzgadores federales.
Y es que, desde que Jorge Moreno Collado dejó su cargo el 30 de noviembre pasado, los legisladores han hecho caso omiso a su obligación de nombrar al séptimo integrante del CJF, el cual es presidido por el propio Silva Meza.
En el entorno cercano a Silva Meza se dice que si los senadores están tan interesados en la elección, promoción y permanencia de los titulares de los juzgados y tribunales federales, que se preocupen por elegir a alguien realmente conozca del tema. Que los senadores hagan a un lado las cuotas partidistas.
En el Poder Judicial de la Federación están convencidos de que es inaceptable aplazar la designación del consejero y esperar que el ex senador panista César Jáuregui Robles -cuya elección fue producto de las cuotas partidistas- deje su cargo para que el Senado designe a sus dos representantes ante el CJF.
Por otra parte, ante la intención de senadores panistas de establecer los exámenes de confianza para los jueces y magistrados federales, Silva Meza dejó en claro que sería una medida discriminatoria, el que únicamente los titulares de los juzgados y tribunales se sometieran a esas pruebas y no así, los representantes de los otros poderes, como son diputados y senadores, o los secretarios de Estado e integrantes del gabinete presidencial.
Seguramente la reacción de los legisladores no se hará esperar.
El mensaje del presidente de la Corte también tuvo un destinatario interno: el consejero Juan Carlos Cruz Razo.
Nos cuentan que Cruz Razo declaró hace unos días la posibilidad de que los juzgadores fueran sometidos a exámenes de confianza. Las declaraciones causaron molestia y desorientación al interior de la judicatura federal.
Ahora, las cosas ya están claras y se conoce la postura institucional al respecto.
fuente: la jornada

