La ministra Reyna Torres Mendívil, directora general de Protección a Mexicanos en el Exterior de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), explicó que luego de que el Tribunal de Apelaciones de Malasia confirmó la condena a muerte de los tres hermanos mexicanos, Luis Alfonso, Simón y José Regino González Villarreal, por el delito de tráfico de drogas, «lo que corresponde a nosotros desde la embajada ha sido acompañar a los tres connacionales durante este proceso, asegurarnos que el sistema jurídico malayo se les aplique como debe de ser, conforme a las leyes de ese país».
Asimismo, dijo, que su salud, su integridad y derechos humanos no sean afectados durante este proceso. Señaló por ejemplo, que en el caso de José Regino tuvieron noticias de que tuvo algunos problemas de salud desde hace ya algún tiempo, «y entonces hemos estado conversando con las autoridades penitenciarias para garantizar que tenga los servicios médicos adecuados; tiene por ahí pendiente algún análisis que hacerse (…) es complejo, evidentemente su salud emocional está afectada por el desarrollo del proceso».
Precisó que en este caso, a la Cancillería le corresponde servir como enlace con su familia, «muchas veces recogemos cartas que ellos envían a sus familiares o les hacemos llegar algunos enseres que les envían sus familiares desde México».
Asimismo, indicó que otra labor es asegurarse que llegue, se le reitere una vez más a la autoridad de Malasia, cuál es la posición sobre el tema de muerte y ver que se agoten los recursos legales al alcance de los abogados que tienen los hermanos González Villarreal para que se siga todo el proceso hasta sus últimas consecuencias. El siguiente paso, agregó, es la revisión del caso ante la Corte Suprema Federal de Malasia.
«Nosotros estamos tratando de acercarnos, por ejemplo, con la Unión Europea para de una manera conjunta y de una manera en grupo, acercarnos con las autoridades de Malasia para abordar y sensibilizarlos sobre el tema de la pena capital».
Ello por otros casos, de un grupo de nacionales, ciudadanos de la Unión Europea.
Insistió que la idea es que se agoten los recursos legales que están utilizando los abogados de los hermanos, acompañarlos a través de los abogados contratados por la propia embajada y tratar de que se revoque la sentencia de pena muerte.

