Recientemente el gobernador del Estado de Sinaloa, Mario López Valdez, “Malova”, fue acusado de tener vínculos con Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, a través un una serie de dos audios grabados por un escolta que esta semana apareció muerto en la ciudad de Culiacán. El Partido Acción Nacional (PAN) informó que se deslinda por completo del gobierno del mochiteco.
Gustavo Madero Muñoz, presidente nacional del PAN, anunció que se separan de ese Gobierno “por no representar la plataforma de Acción Nacional y al ver que en Sinaloa la democracia, la transparencia, el desarrollo económico y la inclusión social no han avanzado”, durante su visita a Culiacán.
Destacó que el PAN anhelaba estos avances desde 2010 con la alianza que se conformó y después con las candidaturas de 2013. Sin embargo, no se vieron resultados.
Luego de un desayuno con líderes panistas, donde estuvo acompañado por el presidente estatal Edgardo Burgos y el Diputado Jorge Villalobos, Madero expuso que su partido no considera fruto de una alianza al Gobierno que encabeza López Valdez, porque no ha logrado incluir el programa, la plataforma y las propuestas panistas.
Indicó que reconocerán a “Malova” como el gobernador de Sinaloa, pero advirtió que el PAN no se visualiza en su Gobierno, “en el Gobierno de la alianza que impulsamos: El Cambio es Ahora”.
El dirigente nacional agregó que esto permitirá al PAN retomar con claridad y contundencia la agenda de la transición democrática, de la inclusión social, del combate a la impunidad, a los privilegios, promoción de la modernización económica, la prosperidad y el desarrollo de un mercado interno que dé oportunidad a los pequeños empresarios, productores y beneficie a toda la comunidad.
“Este momento nos llama a retomar la ruta de nuestra agenda propia, de nuestras convicciones que nos han mantenido como partido motor de los cambios y las transformaciones de México”.
Lamenta las malas prácticas electorales
El líder panista también lamentó el regreso de prácticas electorales en Sinaloa que se creían superadas, como la participación de funcionarios de gobierno para favorecer a determinados candidatos o la actuación del Instituto Electoral, que deja mucho que desear.
“La falta de democracia, de libertad y de acción para que la gente participe con un verdadero piso parejo e información para expresar el voto con libertad, nos hace reconocer que en Sinaloa tenemos que seguir perseverando”.
Asimismo, dio a conocer que defenderán hasta el final los triunfos en las pasadas elecciones de julio en Ahome, San Ignacio y Cosalá.
“Como en los mejores tiempos, seguiremos luchando contra la cultura del autoritarismo, el clientelismo y la corrupción y construir un nueva cultura de la legalidad, la transparencia y la democracia”.
Señalamientos que pesan
Con fuerte raigambre priista, Mario López Valdez, conocido como “Malova” —nacido en un pueblo pequeño del municipio de Los Mochis, Sinaloa—, abandonó un 19 de marzo de 2010 el partido que lo hizo alcalde de Ahome y senador de la República, para volverse candidato del PAN a la gubernatura.
En 2005, el gobernador Jesús Aguilar Padilla nombró a este exitoso empresario ferretero como secretario de Planeación y Desarrollo del Gobierno del Estado. En 2006, fue nada menos que con Francisco Labastida Ochoa por el escaño del Senado. Los dos ganaron. Él se convirtió en secretario de la Comisiones de Desarrollo Regional y de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, y fue integrante de la Agricultura y Ganadería y de Recursos Hidráulicos.
Así, un 24 de marzo de 2010 —apenas a cinco días de dejar al PRI— se registró como precandidato del PAN a jefe del Ejecutivo de Sinaloa. Y ganó.
Pero algo le sigue hermanando con su ex partido, el PRI: como cualquier otro gobernador priista, “Malova” enfrenta acusaciones de narcotráfico.
Le sucedió a Francisco Labastida y a Renato Vega; así pasó con Juan S. Millán y con Jesús Aguilar. Y antes de 1980, casi desde la última parte de la segunda mitad del siglo XX, todos los mandatarios sinaloenses han sido acusados, por distintas vías, de tener relaciones con el cártel del Pacífico o el de Sinaloa, hoy liderados por Ismael “El Mayo” Zambada y por Joaquín “El Chapo” Guzmán.
A López Valdez se le acusa de haber mantenido una serie de reuniones con Guzmán Loera, considerado por muchos el capo mexicano más exitoso de todos los tiempos —incluso por encima de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”—, durante las cuales habría cedido control de puestos policiacos que garantizan la seguridad de los narcotraficantes más perseguidos en el mundo.
El 9 de agosto pasado, uno de sus guardias personales de seguridad apareció muerto y con señales de tortura. El escolta había aparecido previamente en al menos dos videos ofreciendo datos puntuales de las supuestas reuniones entre el gobernador y los narcotraficantes. López Valdez tuvo que negarlo ante la prensa e incluso ofreció datos de su agenda personal para contrarrestar el descrédito acarreado por las acusaciones.
Tras haber sido “levantado” el pasado 5 de junio, Frank Armenta Espinosa denunció a través de dos grabaciones presuntos vínculos entre el mandatario con el cártel de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El también policía estatal advirtió que seguiría sacando pruebas de estos nexos del gobernador con el narcotráfico. Hace una semana fue encontrado muerto por La Costerita, al sur de Culiacán. Estaba encobijado, maniatado y con huellas de tortura.
fuente: sin embargo

