Alrededor de cien maestros disidentes irrumpieron anoche en la Cámara de Diputados y volcaron un vehículo, al que incluso intentaron prender fuego, mientras que la Comisión de Educación aprobaba los dictámenes de las tres leyes reglamentarias de la reforma educativa.
Los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) lograron cruzar el enrejado exterior del recinto y llegar hasta el acceso al estacionamiento subterráneo, pero elementos del cuerpo de granaderos los contuvieron.
El personal de Resguardo y Seguridad de la Cámara de Diputados selló entonces los ingresos al edificio principal del recinto, para evitar así cualquier riesgo de invasión al salón de sesiones.
Armados con palos y tubos, los activistas de la disidencia magisterial agredieron al personal policiaco y a representantes de los medios informativos, no obstante que una comisión encabezada por el líder de la Sección 22, Rubén Núñez, habían ingresado al Palacio Legislativo para expresar sus desacuerdos.
De manera simultánea, la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, presidida por el legislador perredista Jorge Federico de la Vega, se declaró en sesión permanente para analizar las iniciativas de la Ley del Instituto Nacional de Evaluación de la Educación, la Ley General del Servicio Profesional Docente y las reformas a la Ley General de Educación.
Los diputados de PRD, PT y Movimiento Ciudadano propusieron decretar un receso para distribuir y analizar los proyectos correspondientes, pero la mayoría de PRI, PAN y PVEM pusieron sobre la mesa sus propios dictámenes y abrieron la discusión, para votarlos y aprobarlos por la vía rápida.
Ello, en ausencia de los legisladores de las izquierdas, que previamente abandonaron la mesa de debate por la violación a los procedimientos legislativos.
La legislación secundaria de la reforma educativa prevé, entre otros aspectos, la evaluación obligatoria a maestros para su ingreso, promoción y permanencia en el sistema nacional.
Quienes reprueben en tres ocasiones dichos exámenes serían separados de la docencia, mientras aquellos mentores que se nieguen a la evaluación podrían ser excluidos de cualquier responsabilidad en el sector.
Los dictámenes fueron turnados a la Mesa Directiva, encabezada por el diputado presidente Francisco Arroyo Vieyra, para su votación en el pleno durante el periodo extraordinario de sesiones previsto para los días miércoles, jueves y viernes de esta semana.
Al cierre de esta edición, los diputados, asesores y trabajadores “secuestrados” en el Palacio de San Lázaro se dirigieron hacia las puertas reabiertas por el personal de seguridad, tras el retiro paulatino de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

