El pasado lunes tuve la oportunidad de sostener una muy agradable charla con el líder de opinión y visionario McNeely Kroupensky, en el marco de los Foros de Expresión Juvenil organizados por la Comisión Legislativa de Juventud y Deporte del Congreso mexiquense.
Mac comentaba la importancia de impulsar una evolución profunda del sistema educativo ante las dificultades que enfrenta el actual modelo educacional en México.
Para ello, precisaba que es necesaria la inclusión de las tecnologías de la información en los procesos pedagógicos con la finalidad de hacer más atractiva y entretenida la educación.
Resulta que existe una organización no lucrativa llamada Khan Academy, que brinda contenido educativo de alto nivel y sin costo, a través de videos interactivos en línea que hacen más digerible el aprendizaje de asignaturas como matemáticas, biología, física, química, entre otras.
Tal es el éxito de esta academia, que al día de hoy con más de 250 millones de usuarios, es el sistema educativo gratuito más grande del mundo.
A través de ejercicios que se realizan por Internet, el usuario puede aprender mientras se divierte, con la facilidad de avanzar a su propio ritmo y con la supervisión de una plataforma que registra el tiempo que le toma realizar los ejercicios, el grado de comprensión y evalúa el desempeño para permitirle avanzar a otro nivel.
Así, el maestro utiliza el tiempo de clase únicamente para resolver dudas y se convierte en un apoyo para la aplicación del sistema Khan.
Los altos niveles de efectividad de este método de enseñanza lo colocan como el sistema que ha revolucionado la educación y no tengo duda de que pronto deberá ser implementado en México.
Hoy más que nunca, en medio del penoso espectáculo que están dando los maestros de la CNTE con sus protestas en la capital del país, es pertinente estudiar otros modelos educativos que eviten que los alumnos sean rehenes de intereses de sus maestros que nada tienen que ver con la educación.
Mientras los pseudo maestros se empeñan en conservar privilegios mal habidos, la tecnología avanza y no se dan cuenta que más pronto de lo que creen, dejarán de ser necesarios en la formación de los estudiantes y no habrá más privilegios a qué aferrarse.
– PUNTO FINAL. Ya para que la CDHDF sostenga que el uso de fuerza pública es justificable para aminorar los efectos de manifestaciones, es porque el nivel de hartazgo está llegando a su límite.
Y es que en su afán de provocar al gobierno federal, los maestros de la CNTE han perjudicado a millones de capitalinos sumando todos los días animadversión a su movimiento.
Sí con el empeño con el que se ganan el repudio de toda la población, impartieran cátedra, la realidad educativa del país sería otra.
davidlopezcardenas@gmail.com
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