AlejandroPor: Alejandro Lelo de Larrea

Sólo 9 meses, el mismo tiempo que dura la gestación de un ser humano, fueron suficientes para esperar resultados de parte del gobierno de Enrique Peña Nieto. Se le acabó la luna de miel.

Tres hechos dejan ver con toda claridad que la gente se hartó de no ver avances y la presión sobre el primer mandatario va a ser cada día más intensa para que haya mejoras, principalmente en materia económica y seguridad pública.

1.- Que el presidente Peña Nieto decidió encerrarse en el búnker de Los Pinos para leer un MENSJAE POLÍTICO a la nación por Primer Informe de Gobierno.

2.- Que fue necesario un operativo de más de 6 mil elementos policiales para que el Secretario de Gobernación entregara al Congreso de la Unión el documento del Informe.

3.- Y que los discursos de los partidos políticos en el Congreso, en el marco de la presentación del Informe de Gobierno, desnudaron las debilidades y desgaste del actual gobierno priísta.

De entre los discursos de los grupos parlamentarios en el Congreso, sin duda los mejores, en ese orden, fueron el del diputado panista Luis Alberto Villarreal, del ex priísta y hoy senador del PT, Manuel Bartlett Días, y el del también ex priísta Ricardo Monreal . El diagnóstico de los tres sobre el gobiero de Peña es drástico, pero totalmente realista.

Acaso la principal diferencia entre los tres discursos fue la capacidad de comunicar de Villarreal, quien tuvo el acierto de hacer un posicionamiento con un análisis pragmático, sin mezclar ideologías, con hechos concretos, lo que sin duda le permitió conectarse más con la gente.

Qué poquito les duró el gusto

Aquí algunas de las poderosas frases del discurso de Villarreal (que por cierto fueron censuradas en el boletín de la Cámara de Diputados, ¿acaso porque el vocero de ésta se perfila para trabajar en Los Pinos?):

“En estos nueve meses, lo único que ha construido el Ejecutivo es mera escenografía. Esa es la premisa del PRI que regresó al poder. Uno es el país que pinta el Presidente y otro es el país donde vivimos todos”.

“Lo que durante 12 años dijeron en nueve meses se les cayó. Qué poquito les duró el gusto”.

“El PRI es el mismo de siempre, es el de la política de la simulación, es de la política del viejo rostro con 84 años de ofrecerle lo mismo al pueblo de México”.

“El PRI recibió el primero de diciembre de 2012 un país con una economía sólida, dinámica y en crecimiento. En tan sólo nueve meses y como en los peores tiempos la economía hoy se sostiene por alfileres”.

“Todos los indicadores económicos, todos los indicadores económicos han empeorado: Más allá de los anuncios, no hay gasto público, no hay inversión en infraestructura, no hay obra pública y quebraron el sector de la vivienda”

“Ni con la Reforma Laboral, ni con la Reforma Laboral han logrado generar empleos. En junio de 2012 por ejemplo, se creaban 72 mil 755 empleos en este país, en junio de 2013 con el actual gobierno, se crearon tan sólo 2 mil 519 empleos. La reducción real es del 97 por ciento”.

“Ninguna economía puede avanzar cuando todo lo tienen detenido. El regreso del PRI significa el regreso de las crisis económicas”.

“El gobierno ha decidido abrirles la puerta de los penales a los delincuentes”.

“La mayoría ciudadana exige resultados y cambios de fondo, no elogios ni aplausos del gobierno frente al espejo”.

Discursos para la izquierda

En el caso de Bartlett, sin duda el diagnóstico es muy atinado, pero su formación política, en el priísmo revolucionario, lo llevó a hacer planteamientos de nacionalismo, tecnocracia, neoliberalismo, y otros conceptos que son complejos de comunicar, y sólo alcanzan a públicos con cierto nivel de información y capacidad crítica.

El posicionamiento de Monreal, también atinado, de igual manera abordó posturas con una pesada carga ideológica de izquierda, incluso mencionando al dos veces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, lo que conecta con los sectores duros de simpatizantes, lo que lo hizo perder penetración en las mayorías.

Así, los discursos pintaron la realidad del gobierno federal, que muy pronto deberá dar resultados positivos, principalmente en materia económica y de seguridad pública, pues de lo contrario continuará en caída libre la aprobación de Peña Nieto.