El dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, aseguró que su partido no acudirá a la concentración que encabezará Andrés Manuel López Obrador el próximo domingo en el Zócalo capitalino donde anunciará su plan de acción ante la eventual privatización del petróleo, pues dejó en claro que cada quien tiene sus estrategias y “acciones soberanas” para tratar de impedir que se abra el sector energético a la iniciativa privada.
“No estaremos el domingo (con López Obrador). Cada movimiento tiene sus propias estrategias, pero iremos concluyendo en un esfuerzo común”, aseveró
No obstante dejó en claro que nadie debe apropiarse ni asumirse como dueño de la defensa del sector energético ante la posibilidad de que se abra la puerta a la iniciativa privada para que pueda participar en el sector de los hidrocarburos.
“Esta lucha en defensa de Pemex no es propiedad de nadie ni de un solo personaje, sino que es por México”, aseveró en alusión al protagonismo que pretende tener López Obrador en la defensa del sector energético que promueve la llamada izquierda.
Por otra parte Zambrano anunció la “cadena humana” para el próximo 15 de septiembre sobre avenida Reforma para rechazar la privatización de Pemex y confió en que asistan al menos 30 mil militantes del sol azteca aunque aclaró que no afectarán la circulación pues se colocarán en las aceras.
Los perredistas explicaron que esta es la primera etapa de las acciones en defensa de Pemex, y para la segunda etapa se tiene contemplada otra cadena humana ahora en avenida Insurgentes.
Zambrano Grijalva informó que el PRD redoblará las acciones para evitar que el PRI y la derecha consoliden la segunda expropiación petrolera que privatice ese sector, y advirtió que Imponer una reforma privatizadora compromete el futuro de México.
En la reforma energética “nos estamos jugando el futuro del país” y el bienestar “de las siguientes generaciones”, por ello, reiteró que el PRD “no reducirá esfuerzos en movilizar conciencias”.
El dirigente perredistas llamó al gobierno federal a no precipitar la aprobación de una reforma energética privatizadora y convocó a todas las fuerzas políticas a acordar un debate nacional y posteriormente un referéndum sobre qué reforma beneficia al país en conjunto y no sólo a los inversionistas privados.
“Buscaremos convencer de que se tomen decisiones con base en una consulta nacional, un referéndum: sí o no a la propuesta de Peña Nieto o sí o no a la del PRD”, estableció.
Por su parte, el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho consideró que la intención del gobierno para impulsar reformas estructurales hará que el país viva “120 días de tensión parlamentaria, social y política”, por lo que convocó a abrir al debate estos temas.
“Si se salen con sus planes -privatizadores y aumento de impuestos- entrará en operación segunda etapa de movilización para revocarlas”, advirtió Sánchez Camacho.

