Le detectaron 7 mil becarios “aviadores”
¿Dónde quedaron más de 63 millones anuales?
Manuel Granados, actual presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se integrará en los próximos días al gabinete de Miguel Mancera sin haber aclarado el caso de los “aviadores” del polémico Fideicomiso Fondo de Apoyo a la Educación y el Empleo de las y los Jóvenes del DF, que resultó ser el Cochinito de Alejandra Barrales.
Pese a las múltiples solicitudes de diputados de la ALDF para investigar a fondo el manejo de dicho Fideicomiso, Granados eludió el tema, y utilizó a la aplanadora perredista para encubrir el Cochinito de Barrales, quien en 2011 creó el Programa para tejer un brazo de financiamiento y una red clientelar para sus aspiraciones a jefa de Gobierno del DF.
De acuerdo con diputados del PAN consultados por quien esto escribe, en el Fideicomiso hay un padrón formal de 24 mil beneficiarios, de los cuales 7 mil no aparecen, son “aviadores”, lo que se ha denunciado en diversas sesiones en la ALDF. La mayoría perredista no ha permitido que se investigue el asunto.
Según las cuentas de los legisladores consultados, en promedio cada joven recibía 750 pesos mensuales de apoyo vía este Fideicomiso, con lo que anualmente sumaba 9 mil pesos.
Al hacer sus cálculos, resulta que por los 7 mil “aviadores” de Barrales no queda claro el destino de 63 millones de pesos tan sólo para 2011. “De ese tamaño fue El Cochinitode Barrales para su precampaña al GDF”, afirman los legisladores consultados.
Para 2012, fue entregado sólo alrededor del 50% del total de recursos de estas becas, por lo que estiman que hay al menos otros 32 millones que corresponderían a estos “aviadores”. ¿Alcanzó los 100 millones de pesos el Cochinito de Barrales?
Sólo con la voluntad política de la mayoría perredista en la ALDF podría saberse con certeza a cuánto ascendió el Cochinito de Barrales, pues precisamente se creó en formato de Fideicomiso para eludir a las leyes de transparencia.
El simple hecho de que el Fideicomiso de Barrales extralimitó las atribuciones de la ALDF, pues ésta carece de facultades para manejar programas sociales, debiera ser motivo para investigarlo. Pero no es de interés de la aplanadora perredista.
Por lo demás, los becarios también trabajaron en campañas de tierra e internet a favor de Barrales y en contra de sus adversarios políticos en la contienda por el GDF, principalmente Miguel Ángel Mancera.
Por ejemplo, desde las oficinas de la ALDF, y comandados por el hoy “comisionado de transparencia” del DF, Alejandro Torres (quien siempre fue un “periodista” mediocre y amanuense del poder), había una red de becarios-trolls que se dedicaron a ejecutar la campaña sucia en redes sociales de internet en contra de todo el que osara criticar a Barrales.
En la implementación de esta campaña negra también participaba, como segunda de Torres, la hoy vocera del Instituto de Transparencia del Distrito Federal, Esperanza Barajas. Sus cargos actuales son el premio a ese trabajo sucio realizado para Barrales.
Así se las gastó la hoy senadora perredista, y hoy Manuel Granados se apresta a irse de la ALDF sin haber indagado a fondo las irregularidades del Cochinito de Barrales.
Los aviadores de Ebrard
El otro tema de aviadores que también dejará pendiente Manuel Granados es el del todavía vocero de la ALDF, Alfonso Brito, quien desde hace semanas no se aparece por sus oficinas, pero sigue cobrando en la nómina.
La oficina de Comunicación Social de la ALDF, en la que Brito cobra como su titular, en realidad no opera. Todos los días se dedican a reproducir los comunicados que fueron elaborados por los grupos parlamentarios, y los envían como si fuera cosa suya.
De Brito, se sabe, está más dedicado a trabajar por el ex jefe de Gobierno del DF, Marcerlo Ebrard, quien no quiere aceptar que está acabado políticamente, y eso que todavía no se hacen públicos los expedientes de corrupción de su administración.
No debe extrañar que Brito sea un aviador en la ALDF. Él mismo tuvo un grupo de personas que cobraban en el GDF, cuando era vocero de Ebrard, y trabajaban para la Fundación Equidad y Progreso, que impulsó las fracasadas aspiraciones presidenciales de Ebrard. ¿Nombres? Es tema de otro Mensaje Político.

