Las afectaciones en Guerrero por los fenómenos meteorológicos son consecuencia de permitir la deforestación en cuencas altas de los ríos, consideró Édgar González Gaudiano, pionero de la educación ambiental en México y Latinoamérica.
Al impartir en la Universidad Iberoamericana (UIA) la ponencia «El medio ambiente y la innovación educativa en el nivel superior», opinó que otro factor que influyó en la gravedad de los daños fue autorizar e incluso promover asentamientos humanos en zonas de alto riesgo.
En el ordenamiento territorial realizado hace más de una década en Guerrero, especialmente en Acapulco, se observó que la Laguna de Tres Palos debía seguir como vaso regulador para la salida del agua, sostuvo el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
No obstante, señaló el también doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en Madrid, España, ello no fue respetado y se construyeron desarrollos residenciales, que fueron algunas de las comunidades destruidas por crecientes de ríos o lodo.
Durante el ciclo de conferencias «Nuevos paradigmas y educación superior para el siglo XXI. Hacia la construcción de una sociedad sustentable», el especialista mencionó que el actual deterioro ecológico se caracteriza por varios factores.
Entre ellos, abundó, la desertificación, degradación de los ecosistemas, colapso de pesquerías, demanda de agua dulce, expansión demográfica e ineficiente modelo energético, «síntomas patentes de que hemos rebasado los umbrales de la biocapacidad».
En contraparte, añadió, algunas propuestas que se construyen para ayudar a paliar el problema ambiental son el decrecimiento poblacional, la armonía con la naturaleza y la disminución de consumo energético.

