La subsecretaria de Educación Básica, Alba Martínez Olivé, reconoció que se tiene una deuda con el derecho a la educación de los alumnos de nivel básico, pues no están aprendiendo como deberían.
Al inaugurar el coloquio «La inclusión en la educación básica y la prevención del abandono escolar», dejó claro que en la Secretaría de Educación Pública (SEP) no están satisfechos con los resultados de aprendizaje que están obteniendo los estudiantes en nivel básico.
Por ello, subrayó, se ha comenzado a trabajar con las autoridades educativas estatales en el establecimiento y desarrollo de un sistema básico de mejora, destinado a crear en las escuelas las condiciones para que los alumnos puedan aprender a aprender y a convivir, y los maestros puedan desarrollarse profesionalmente.
Expuso que una de las tres prioridades de este sistema, junto con la atención focalizada en el aprendizaje de la lectura, la escritura y las matemáticas, así como la recuperación progresiva de la normalidad mínima escolar, es el freno al abandono y con él, un intenso esfuerzo de inclusión desde los preescolares, las primarias y las secundarias.
La funcionario de la SEP indicó que en el coloquio se tratarán diversos aspectos que contribuirán a resolver el abandono escolar o la permanencia irregular en las aulas de niños y adolescentes.
«Miramos el combate del abandono educativo desde el combate por la inclusión, pues es ésta la que permite diseñar, con apego a una estrategia de derechos, los pasos de política a seguir para contar con escuelas inclusivas: donde todos tienen cabida y se nutren de los demás», aseguró.
En el salón Hispanoamericano de la SEP, expuso que la acción del Estado debe enfocarse en el ejercicio de los derechos sociales y cerrar las brechas de desigualdad social que aún dividen.
El objetivo es que el país se integre por una sociedad con equidad, cohesión social e igualdad educativa. «Esta sociedad a la que aspiramos no tendrá lugar si la educación no se constituye efectivamente en un derecho cumplido para todos».
Sostuvo que «para que el derecho a la educación se cumpla debe haber un fruto: la transformación personal que ocurre cuando existe aprendizaje».
La funcionaria aclaró que más allá de diferencias sociales, personales o de cualquier tipo, todos los niños y adolescentes deben tener un espacio en la escuela pública. Ahí, indicó, todos deben encontrar cabida y la posibilidad de aprender.
Así, mencionó, se debe encontrar entre todos cuáles son los caminos mejores que permitan las fórmulas muy específicas para recuperar a todos aquellos niños en edad escolar que hoy, por las razones que sean, no acuden a los planteles educativos.
De la misma manera se necesita escudriñar en la vida de las aulas para detectar en su dinámica cuáles son los factores que impiden que un conjunto de niños vaya quedando fuera, rezagado y, finalmente, abandone la escuela.
Martínez Olivé destacó que en educación media se tiene desde hace tiempo la claridad del riesgo que significa el abandono escolar. En cambio, en educación básica se ha sido un poco omiso en la materia.
«Hemos pensado que ocurre después y no en las aulas de primaria o secundaria. Nos quedamos quizá tranquilos pensando que no transitan lo suficiente los alumnos de la secundaria a bachillerato, pero que ello es normal», comentó.
«Lo cierto es que hoy tenemos que tomar una conciencia renovada de que en las aulas de educación básica hay abandono escolar y no siempre hay cabida para todos», señaló.
La subsecretaría de Educación Básica hizo hincapié en que no hay calidad educativa si ésta no es para todos.

