javier-divanyJavier Divany Bárcenas

Presidentes de los institutos electorales de los estados de la república, llegaron hasta la Cámara de Diputados en busca de apoyo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), o sea, de todos los líderes de las bancadas; PRI, PRD, PVEM, MC, PT y NA, para que paren, eviten o suspendan la aprobación del Instituto Nacional Electoral, propuesto por Acción Nacional.

Llegaron con la esperanza de ser atendidos por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), pero el presidente de ésta, Silvano Aureoles Conejo, le fue imposible recibirlos de manera oficial, por lo que lo hizo en calidad de coordinador de la bancada del PRD, junto con su fiel compañera, Aleida Alavez, con la promesa de concertarles una reunión con todos los líderes de las bancadas.

Bueno, pero ya entrando en materia, los representantes electorales ven muy grave y como un retroceso democrático el hecho de que concentre todo el poder en el gobierno federal para tomar decisiones electorales, sobre todo la de los estados.

El doctor Fernando Antonio Herrera Martínez, presidente del Instituto Electoral de Chihuahua y de la Asociación de Instituciones Electorales del país, en representación de los institutos de los estados de Aguascalientes de Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Distrito Federal, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Nayarit, Puebla, Quinta Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, pidió reflexión a los políticos para no acabar con la lucha de décadas por un mejor federalismo mexicano.

Silvano Aureoles no dejó de darles su coscorrón a los consejeros presidentes electorales, y aunque les dijo que estaba en contra del centralismo, si les advirtió que en parte tienen culpa por los cochupos, complicidades y corrupción que hay con los gobernadores de los estados. Algunos de los presidentes agacharon la cabeza, otros la movieron de arriba abajo como aceptando que hay culpas, y otros se hicieron los sorprendidos.

En lo que si tienen razón los demandantes es que será el gobierno de Enrique Peña Nieto quien quiere concentrar todo el poder, como ya lo hizo con la seguridad del país, al crear la mega secretaría federal, al poner toda el poder en Gobernación.

El costo es muy grande económicamente ante una transformación de esa magnitud, pero quizá es más político y aquí tienen mucha responsabilidad los institutos al haberse involucrado en corruptelas con los gobernadores. Tendrán que aprender de la experiencia y no cometer los errores del pasado.

El camino es muy sencillo, “ni todo el poder, ni todo el dinero”. O sea ni el PAN, ni Peña Nieto, debe seguir la democracia y el fortalecimiento del federalismo.

Mirilla política

La que recibió todas las descalabradas por las propuestas de la reformas hacendaria, energética y política electoral del Ejecutivo federal, fue la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, quien valientemente se presentó ante diputados, para hablar sobre la glosa del Informe de Gobierno.

Priistas, panistas, perredistas, del verde Ecologista, petistas de movimiento ciudadano y de Nueva Alianza se le fueron a la yugular, a lo que llamaron la farsa de un programa que no ha llegado a los pobres como lo habían prometido, ahora no son 50 millones de pobres, sino ya vamos a llegar a los 60 millones.

Pero como toda hija rebelde la “Chayo” no se dejó y una que otra vez, tuvo que defenderse ante los ataques de los legisladores, quienes si traían la espada desenvainada.

Y es que de todos los secretarios de Estado, ella es la más observada por legisladores, especialistas sociales, politólogos y por tener los programas del gobierno federal que más importan a la población, el ataque a la pobreza, la alimentación y el bienestar de la gente. ¡Acciones que aún no se ven!

divanybz@yahoo.com.mx
divanybz@gmail.com
@javierdivanybz