La representante de ONU-Mujeres en México, Ana Güezmes, opinó que el país debe acelerar el ritmo hacia la paridad de las mujeres con respecto al varón, no sólo en los puestos de elección popular sino en todos los niveles de toma de decisiones en los tres poderes de la Unión y en los tres niveles de gobierno.
Entrevistada luego de participar en el Coloquio Internacional «El ejercicio de los derechos políticos de la mujer en el país», en el marco del 60 aniversario del sufragio femenino en México, indicó que la iniciativa que envió el Ejecutivo federal para alcanzar la paridad 50-50 en el Congreso de la Unión, es sin duda un paso hacia adelante.
En la sede de la Antigua Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, mencionó que de aprobarse esa iniciativa, México sería el octavo país a nivel mundial que reconocería la paridad en su legislación, «y eso sería un avance importantísimo».
Güezmes García recordó que 10 estados cuentan con una iniciativa electoral que habla de la paridad, como lo son Sonora, Morelos, Campeche, Chihuahua, Tlaxcala, Chiapas, Coahuila, San Luis Potosí, Colima y Nayarit.
Resaltó que los estados más rezagados en ese sentido son Nuevo león, que no tiene ninguna medida afirmativa en torno a las llamadas «cuotas» de género, y Guanajuato, que es de 25-75, medición que sin embargo es «muy baja para los estándares internacionales».
La funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) resaltó el hecho de que el presidente Enrique Peña Nieto haya solicitado a la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago) «empujar» medidas por paridad en todos los estados.
Al interior del comité que vigila el cumplimiento de México para eliminar toda forma de discriminación contra las mujeres, anotó, existe una preocupación por la baja participación en el nivel municipal de menos de siete por ciento de presidentas municipales, así como de mujeres jóvenes y de indígenas en estos puestos selectivos.
A pregunta expresa, Ana Güezmes puntualizó que para avanzar hacia la paridad se necesita de un compromiso de Estado de todas las instituciones y poderes de la Unión.
«La paridad no es un reglamento, tiene que convertirse en un eje central de los partidos, de los mecanismos de justicia electoral, del Ejecutivo pero no podemos dejar atrás las medidas afirmativas», recalcó.
Expuso que si bien la paridad sustituye a la cuota de género, las medidas de acción afirmativa deben continuar de manera temporal hasta que se logre la igualdad sustantiva.
«Para que la paridad funcione bien tiene que seguir habiendo financiamiento de partidos políticos para las candidaturas y la capacitación de mujeres, mecanismos que les ayuden a avanzar en sus decisiones», dijo.
La funcionaria de la ONU se pronunció por un «sí a la paridad. El mensaje es que reconocemos el aporte de las mujeres mexicanas a la democracia del país, pero sin duda tienen que entrar muchas más en todos los espacios de toda de decisiones».

