El “Día de Muertos” es la más colorida tradición de la cultura mexicana y una de las festividades más conocidas en el ámbito internacional, afirmó el secretario de Turismo del Distrito Federal (Sectur DF), Miguel Torruco Marqués, al inaugurar, el Altar de Muertos, ofrenda dedicada este año al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, en el Museo de El Carmen, que será exhibida del 23 de octubre al 3 de noviembre.
En el recinto, al que se refirió como el Gran Museo Virreinal, el más importante del país, destacó que es un homenaje póstumo a un hombre talentoso, “quien con una gran virtud comunicadora, aproxima nuestras raíces, nuestra tierra, nuestros valores, hacia una dimensión universal”.
Miguel Torruco señaló que Pedro Ramírez Vázquez engrandeció el gran patrimonio turístico de la capital del país, convirtiendo a sus obras en espacios de encuentro y referentes para el visitante nacional y extranjero. Recordó que por instrucciones del Jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, cada año se otorgará la medalla al mérito Arquitectónico de la Ciudad de México, con el nombre del urbanista.
Acompañado de la directora general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), María Teresa Franco, familiares del urbanista Ramírez Vázquez, representantes de cinco museos de San Ángel y propietarios y gerentes de diversos establecimientos comerciales y culturales de este barrio, el titular de la Sectur DF abundó que los aztecas consideraban el acto de morir como el comienzo de un viaje hacia el reino de los muertos, conocido como El Mictlán.
El funcionario recordó que este altar del Museo de El Carmen se suma a las actividades que forman parte de la oferta cultural del programa “San Ángel, ofrendas de día de muertos”, en el que los capitalinos y visitantes tendrán la oportunidad de participar en exposiciones especiales, talleres, conciertos y conferencias, alusivos a esta fiesta.
Al evento asistieron el director del Museo de El Carmen, Alfredo Marín Gutiérrez; Javier Ramírez Campuzano, hijo del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, entre otros.
Marín Gutiérrez recordó que en otros años la ofrenda se ha levantado en honor de personajes tan importantes como los pintores Diego Rivera y Juan O´Gorman; el diplomático y ex canciller, Federico Gamboa; la compositora Consuelito Velázquez e incluso, las momias de Guanajuato. Y esta vez, dijo, el urbanista Ramírez Vázquez, quien vivió buena parte de su vida en el Pedregal de San Ángel.
A su vez, María Teresa Franco recordó que en todo el país, año con año, por estas fechas se levantan millones de altares, con las particularidades culturales de la tradición de cada región. “Nosotros iluminamos el camino con flores de cempasúchil y ardientes velas para que la gente que aparentemente se nos fue sepa cuánto la queremos, los que todavía respiramos”.
Abundó que el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez no fue solamente un ser sino una inspiración para todos, a través de sus obras, como el Museo Nacional de Antropología e Historia, ícono de la arquitectura mexicana; “no hay un visitante que no quiera penetrar en lo que somos y que no acuda al museo; no hay un mexicano que no se identifique con éste”.

