La fracción priista en la Cámara de Diputados presentó una iniciativa para reformar varios artículos de la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, como establecer bebederos en escuelas públicas y privadas.
A nombre de los diputados Manlio Fabio Beltrones Rivera, Héctor Gutiérrez de la Garza, Manuel Añorve Baños y Marco Bernal Gutiérrez, la legisladora Adriana Fuentes Téllez, indicó que se pretende fomentar hábitos alimenticios saludables en la población estudiantil.
Señaló que los problemas de sobrepeso y obesidad se han acentuado en la población, al registrarse un incremento en los últimos años.
Por su magnitud y ritmo de crecimiento, dijo, el sobrepeso, la obesidad, y de manera particular la diabetes, representan un grave problema sanitario, que afecta la productividad de las empresas, el desempeño escolar y el desarrollo económico del país.
Fuentes Téllez expresó que el problema es tal que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México es el segundo país con mayor obesidad, al ubicarse entre 30 por ciento de su población adulta, superado sólo por Estados Unidos.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Salud en 2012, refirió la priísta, la prevalencia de sobrepeso y obesidad de adultos en el país fue de 71.3 por ciento, lo que representa 48.6 millones de personas; la de obesidad en este grupo fue de 32.4 por ciento y la de sobrepeso de 38.8 por ciento.
Dio a conocer que indicadores de México respecto a otros países seleccionados, lo colocan en el lugar número uno en el índice de masa corporal del rango 30, con 32.8; le siguen Estados Unidos con 31.8; Brasil, tercer lugar, con 19.5; y Reino Unido con 24.9.
La diputada federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) advirtió que «ocupamos el octavo lugar de obesidad infantil en niños y el cuarto en obesidad infantil de niñas».
Observó que el citado diagnóstico ha sido compartido por la actual administración en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, en donde se afirma que la obesidad aumenta la demanda por servicios de salud y afecta el desarrollo económico y social de la población.
De tal forma que de acuerdo con estimaciones de la UNAM, abundó, el costo de esta enfermedad fue de 67 mil millones de pesos en 2008, y en caso de no actuar, en el futuro será mayor a la inversión requerida hoy, para instrumentar políticas que hagan frente a esta problemática.
Además de los costos que significa para el sector salud la atención de las enfermedades atribuibles al sobrepeso y la obesidad, expuso, también debe considerarse que existen otros costos indirectos asociados, entre los cuales se encuentran aquellos relacionados con la muerte prematura y la reducción de la productividad laboral.
A ello se suman los problemas financieros que enfrentan las familias al tener que asumir los gastos de un tratamiento contra enfermedades crónicas no transmisibles, indicó.
Partiendo del hecho de que la formación de hábitos alimenticios se adquiere en la edad escolar, explicó la legisladora, es por lo que se propone a través del proyecto facilitar la disponibilidad de alimentos saludables y de agua potable, justo en los centros escolares.
Explicó que con esa medida se busca revertir una inercia presupuestaria, que se traduce en que el gasto para la disponibilidad de agua potable en las escuelas que ahora es menor a siete por ciento, respecto del total que se invierte en educación básica.
La opción de esta medida, subrayó Fuentes Téllez, evitará no sólo que alumnos opten por el consumo de bebidas azucaradas, sino que incidirá favorablemente en su consumo y en los hábitos que tienen.
Si estamos siendo innovadores al fijar impuestos a los factores alimenticios que inciden en la obesidad, acotó, debemos serlo también al rescatar la infraestructura de oferta de agua de calidad en las aulas; para así, fomentar hábitos alimenticios saludables.

