Por Norberto DE AQUINO
La política de incomunicación que practica el gobierno federal ha permitido que informaciones que llegan desde Estados Unidos e Inglaterra arrinconen a la reforma energética. Y lo peor de todo, es que, a pesar de las descalificaciones lanzadas inmediatamente, la falta de credibilidad no permite que la reacción oficial tenga el efecto buscado.
The Wall Street Journal en Estados Unidos, y The Economist en Inglaterra, lanzaron la noticia de que el gobierno tenía negociaciones secretas con el PAN y que la reforma energética llegaría mucho más lejos de lo anunciado. Con los acuerdos se dijo, la reforma Sería más amistosa con el capital” y pasaría de los simples contratos de utilidades compartidas, a unos de riesgo compartido.
En pocas palabras, se entraba en el terreno de la entrega, o como se quiera llamar, del petróleo y el gas a los grandes capitales, por más que en los dichos y en el papel, la riqueza se mantendría como propiedad de la nación.
De ahí para adelante, las especulaciones corrieron en todas direcciones. Y el gobierno intentó, sin mucho éxito, aplicar un control de daños que no alcanzó el éxito total.
Ahora, en la mesa de los debates existen proyectos impulsados por el PAN, por el PRD y por el gobierno federal. Pero la idea de que se tenga uno más en el que panistas y priístas marchen unidos, no se elimina.
Pero como el PAN ha chantajeado al gobierno con una reforma electoral más para dar su apoyo a la reforma energética, las cosas no quedan del todo claras.
Primero, habría que saber si la información dada a conocer por la prensa extranjera tiene un origen nacional. Y entonces, quedaría a la vista que hay quienes no están de acuerdo con los acuerdos a que se hace mención en las informaciones citadas. Después, habría que esperar la reacción de fondo del PAN, ya que si los acuerdos se estaban consolidando, la información los ha dinamitado. Y ello significa que el PAN pierde una batalla importante. Y entonces, la reacción adquiere un peso político diferente.
Del mismo modo, si los acuerdos no existían como dice el gobierno, ¿qué es lo que demanda el PAN en la reforma electoral para dar su apoyo en el campo energético?
La creación del INE a cambio del IFE parecía caminar con tranquilidad. Pero poco a poco, la batalla se ha decantado en contra de la propuesta del panismo. Y entonces, tampoco tendrían la reforma electoral que tanto han demandado. ¿En esas condiciones, el PAN dará su apoyo decidido a la reforma energética?
El PAN pidió la segunda vuelta electoral. Y no se le entregará. Pidió el nuevo INE. Y parece que lo lo tendrá. Pidió la reelección inmediata de legisladores y podría tener éxito en ello. Pero nada más. El PAN vio todo lo que el gobierno le entregó al PRD a cambio de la reforma energética. ¿Se conformará con pedazos en el caso de sus demandas? ¿Aceptará aparecer como aliado derrotado en la lucha por la energética?
El PAN pagará un precio político elevado en el debate energética. Y no tendrá todas las compensaciones del caso. Será acusado ante la sociedad de traición a la patria por la izquierda. Y no tendrá el total de sus demandas.
Así las cosas, ¿el PAN se contentará con el apoyo oficial para que el grupo del partido quede en manos del grupo de Gustavo Madero? ¿Aceptará que las negociaciones privadas con el gobierno sean dinamitadas y no se avance sobre ellas?
Los panistas son indispensables para el gobierno en el caso de la reforma energética. Saben que el gobierno requiere de todos y cada uno de sus votos. ¿qué es lo que demandarán a final de cuentas? ¿qué es lo que el gobierno les entregará?
Los jefes del panismo perdieron en la lucha fiscal. ¿tendrán en la energética su compensación?

